RAÚL PINO-ICHAZO TERRAZAS REFLEXIÓN SOBRE EL HUMOR
sábado, 21 marzo 2020 - 06:00 AM - La Voz de Tarija


Anteriormente se publicó  una otra columna sobre este tema que tiene naturalmente raigambre psicológico, además de sociológico, entonces, ¿Constituye peligro de muerte  no poder reír?, no necesariamente, aunque la circunspección no  ayuda a la inclinación de pensar que si se vive se ríe.

Los niños, por ejemplo, ríen 4000 veces  al día, por lo contrario, los adultos  son mas reservados, empero, lo sensato sería aproximarse  a ese número cuando se es adulto, aunque es necesario afirmar que la risa ha evolucionado a medida que la persona se transforma.

Fundamental es conocer  que la risa y el humor están relacionados, significando que el humor es una propiedad  o característica intrínseca de una persona y se manifiesta como una eclosión de transmitir ese  estado a los otros. El humor no es una equivalencia  a la felicidad, aunque ayuda  eficazmente  a crear una resilencia  cuando suceden eventos catastróficos o aciagos debido a que  en estas vicisitudes  la persona con humor extrae  esa propiedad para superar  la contingencia, es lo que se llama humor negro.

Existe una diferencia  entre el carácter y el humor ,éste es maleable, aquél debe aprender a reír  que es más difícil, por ejemplo,  que aprender a conducir un automóvil. El humor detona el dispositivo de la libertad y concede la misma a  quién  lo ejercita pues se siente  con libertad para generar humor; en esta fase se debe atender  la susceptibilidad del prójimo, debido a que multiplicidad de veces  el humor dirigido a otra persona  puede resultar  ofensivo  y hasta agresivo.

Surgen muchas interrogantes sobre la posibilidad  de especificar  las regiones del mundo donde la gente ríe  mas como una característica de su cultura. Lo anterior es difícil de determinar  pues está condicionada  a la sensibilidad  de los pueblos  y  ello fundamenta la no existencia de una estructura común para el humor  de los pueblos, a excepción de los niños que, cuando ríen, expresan un lenguaje universal.

De la misma forma no debe confundirse la risa, que es una expresión espontánea  y genuina de la persona y que irrumpe cuando sucede algo en un determinado momento, con lo ridículo pues en este estado la persona  asume una posición.

Para el humor se necesita siempre de público o personas circundantes y, solo puede ser personal, cuando  surge una comunicación  entre el autor de una obra  y el recipiente, por ejemplo, cuando se lee.

Las lectoras y los lectores, como muchos, se preguntarán si existe el chiste más chistoso en el mundo; que  se puede responder  que las evaluaciones  de un chiste están sujetas a las diferentes culturas de los pueblos. Consecuencia de ello es que pueden  suscitarse vehementes   discusiones entre el humor  que siente y expresa una persona y la otra a la cual va dirigido, sobre todo en los chistes racistas, discriminatorios  o que difaman, fundamenta esta posición el sentimiento las personas aludidas  debido a que sienten que el respeto a su dignidad ha sido transgredido.

Como se escribía, el chiste  y el humor  se diferencian, aquél es una expresión  de inventiva de la persona o una construcción mental y del humor emerge la sátira, derivación del humor que no fue comprendida  por los asesinos dogmáticos del exitoso humorista francés Charlie Hebdo.

Otra interrogante interesante  es aquélla si se puede superar las depresiones  con la risa y el humor; psicológicamente  cada angustia o depresión puede superarse o al menos atenuarse con la risa o el humor. Otra es  la inevitable medición mutua que realizan los humanos entre  si y, una vez realizada  ésta, quién se siente superior se arriesga  a ridiculizar a la otra persona con un chiste y generalmente este chiste está relacionado con las características fisiognómicas o mentales de tal persona.

por: Raúl Pino-Ichazo Terrazas

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