EDUARDO CLAURE NO HAY MAL QUE POR BIEN NO VENGA, EL CORONA VIRUS DESTAPA EL PASADO Y DEVELA EL FUTURO
miércoles, 8 abril 2020 - 06:00 AM - La Voz de Tarija


El viejo adagio de “No hay mal que por bien no venga”, lleva a pensar que tras una mala experiencia o suceso, viene una renovada situación, cualquiera sea su naturaleza. No discutiremos si el coronavirus o COVID 19, es un prototipo de arma biológica puesta a prueba por la disputa entre los imperios económicos, políticos y farmacéuticos del momento y qué la humanidad, nomas es, carne de cañón. La ciencia y la tecnología avanzó el último medio siglo, con ventajas que asombran al mundo, pues más allá de sus beneficios para la humanidad, ni duda cabe qué, también demuestra que es otro elemento de dominación global. En el caso de los países “en desarrollo”, como el nuestro, al igual que en otros no precisamente tercer mundistas, la pandemia del momento ha desnudado en mayor  o menor proporción, situaciones que deben ser consideradas como sugestivas para el mañana, para el futuro.

No cabe duda que estamos ante una amenaza desconocida mundialmente por sus consecuencias y que desencadena situaciones que desnudan aspectos por considerar en lo económico y en lo político. En lo social lo vemos actualmente en los países afectados y con mayor razón en el nuestro. En el caso boliviano, llega la pandemia en un país con abultada deuda interna y una externa dependiente precisamente del imperio cuestionado como es la China. Nos llega a un país con más canchitas de futbol  que hospitales, de los que se dijo, eran más importantes construirlas en todo el país, pues eran más convenientes que los segundos. Esa parodia de perspectiva en salud, es pues, patética. La plaga, nos encuentra con una economía informal de la cual dependen más o menos el 70% de la fuerza productiva y económica nacional, sector de economía muy compleja, del día a día, del ingreso semanal o quincenal. Nos encuentra con una infraestructura hospitalaria definitivamente insuficiente, inadecuada, sin equipamiento e insumos, ni personal  suficiente en términos de relación población:médico.  Nos llega en momentos en los que ciertos sectores sociales quieren emprender marchas para “desbloquear” la cuarentena en actual aplicación, actitudes a coro de sectores políticos que tratan de deslegitimar u obstaculizar, cuando debiera primar la solidaridad, la coordinación, dejar de lado la mezquindad, tal cual se estuviese en guerra; esta falta de solidaridad humana, descubre una miseria humana de desprecio por la vida, por el prójimo, por el otro, por el “compañero, el hermano”. Nos llega en momentos donde la economía es tres veces menor que la gestión pasada de 14 años de ingresos multimillonarios, pero que aun así, las medidas actuales, tratan de salvar la situación a través de providencias bancarias, dictación de decretos supremos paliativos, atención de bonos, canastas familiares y otras órdenes, pero que siempre vienen resultando insuficientes, limitados.  Nos llega en momentos donde la población debiera ser obediente para preservar  la vida, donde la solidaridad debiera cruzar los problemas coyunturales para atender a los grupos ciudadanos que menos tienen. Nos llega en momentos en que sectores políticos cuestionan al “gobierno de facto” y sus medidas: que se dictó la cuarentena  y no cerró fronteras a tiempo; que no existe coordinación entre el gobierno central y los subnacionales; desinformación por declaraciones oficiales que son desconocidas por  gobernadores y/o alcaldes; se declara al país incompetente para afrontar la crisis; que sectores de los médicos critican al gobierno por medidas no integrales e incumplimiento de ofertas en material de bio seguridad; critican la falta de transparencia en el manejo y destino de los recursos de solidaridad que vienen de la cooperación externa (durante 14 años del MAS nunca se conoció públicamente un acto de rendición de cuentas públicas, dónde fueron a parar 56.000 millones de dólares de esa gestión política denunciada por el senador Ortiz?); qué, algunos departamentos han emprendido acciones oportunas y están mejor que ciudades del eje central; qué, el gobierno no dispone de asesoramientos específicos; estos, entre otros borricos dislates “de la ahora oposición”.

Al respecto, esta es una situación atípica y desconocida para el mundo y más aún para Bolivia, sin embargo no puede dejarse de analizar el contexto mundial y específicamente del pasado inmediato boliviano, es decir de los 14 años del gobierno del proceso de cambio, donde no existió voluntad política para organizar un sistema de salud integral con cobertura nacional, con infraestructura adecuada, con  equipamiento actualizado,  dotación de insumos, ítems cubiertos suficientemente y capacitados en todo el espectro de especialidades (se prefirió traer dudosos paramédicos de oficio político y no profesional), además no se tuvo la visión suficiente respecto a que en el mundo las enfermedades virales que han asolado al mundo están en franco retroceso como la rubeola, tuberculosis, poliomielitis, viruela, coqueluche, sarampión y otras, frente a otras de aparición reciente y que debieran ser previstas para su atención oportuna y con capacidades instaladas. El anterior presidente, expresó a los medios que él desconocía la gravedad del cáncer, o que no sabía las necesidades de hospitales o un acelerador lineal, pues sus ministros no le habían informado (¡en 14 años!) Entonces, colijamos que la Bolivia actual, no heredó bonanza económica alguna, sino un sistema de salud -al igual que otros- poco menos que vetusto y por qué no, decrépito. Heredamos el producto del despilfarro escandaloso de una gestión gubernamental y política en salud desastrosa y, en esta situación, debemos detener la pandemia en esta su etapa inicial, no debe irradiarse. Protejamos el futuro.

Las diferencias entre un departamento y otro, o entre municipios, quienes han asumido medidas y puesto en marcha acciones diferentes y no coordinadas entre sí y menos con el nivel central, es porque existen diferentes capacidades instaladas y las visiones de desarrollo, donde la salud, es lo último. Si la cuarentena llegó tardía y, en muchos lugares éstas no son acatadas, es porque no se han dado mensajes adecuados en lenguaje popular y pedagógico, de similitud en contenidos,  frente a un colectivo social mayoritario de débil conocimiento en la materia, además una sociedad acostumbrada por 14 años de gestión que inculcó la idea de no acatar las leyes, ni respetar a la autoridad, donde la desinstitucionalización fue pan del día, y, la credibilidad de la voz de las autoridades no eran, sino un show, una parodia. En contra sentido, lamentablemente, hoy, algún ministro sale a vociferar amenazas, cuando lo que se requiere es educar, sensibilizar y concientizar al pueblo. Pero, se entiende, son los males del poder, por muy transitorio y efímero que este sea, el poder embriaga, perturba, atonta.

Ahora bien, cuanto se podrá soportar una cuarentena prolongada? El problema radica en la incapacidad de la economía nacional para resistir un lapso muy prolongado donde la población del sector productivo está paralizado, bonos y canastas alimenticias no son suficientes, esa población debe salir a producir y mover la economía; lo propio sucede con los transportistas y especialmente los asalariados y artesanos que tal como sectores de clases medias cuyos recursos son limitados y más grave aún, para personas en situación de calle; debe mirarse imaginativamente en solucionarlos: tal vez, todos los cargos electos y otros de nombramiento que tienen niveles más allá de los Bs 8.000 hasta los 22.000 o más (caso de las AFPs, YPFB, ANH y otros), debieran quedarse en Bs. 8.000 y el saldo ir a un fondo común para respaldar una política de asistencia a esos sectores más vulnerables, por lo menos por unos 90 días, hasta que el riesgo de contagio pase y se produzca “un dar de alta” nacional.

La campaña de que los adultos mayores son los más proclives a contraer la enfermedad, debe quedar claro que no somos un país donde su niñez y juventud, sean las más fuertes orgánicamente, cuando los índices de desnutrición desmienten aquello, no solamente en los sectores de pobreza clasificada, sino también en las clases medias y otras, que en conjunto son vulnerables al virus de moda. Esto lleva a pensar que no se ha trabajado sobre patrones culturales para los mensajes de protección en un sistema de salud paupérrimo. Debe recordarse qué, en oportunidad de un reclamo y propuesta que hizo el Padre Mateo por un 10% de Presupuesto General del Estado destinado a salud, hubo un ex ministro de la presidencia que pidió que ese sacerdote dejara del país, pues sus opiniones eran tóxicas.!! En este contexto del pasado reciente, como pueden calificarse las “expresiones rebeldes”, temerarias, irresponsables y perversas de aquellos que en la actualidad, quieren “desbloquear” la cuarentena? Cuando por el contrario, debiera ser tomado este período de crisis como de oportunidad por ejemplo, de concluir edificios hospitalarios dejados a medias, equiparlos, dotar de laboratorios e insumos y personal y no rechazar con “rebeldía ideológica”, aún cuando existen una mayoría de municipios con autoridades del ex proceso de cambio, al igual que gobernadores de esa corriente, pero que igual, en 14 años, no hicieron su tarea, siendo esta razón tal vez, para iniciar un proceso de investigación por aquello de “incumplimiento de deberes”. Pero esto tampoco es motivo para quedarse a criticar ese periodo de híper corrupción, sino de avanzar, sin embargo el carácter sistémico del análisis no puede obviar el contexto del  proceso de cambio, pues por ejemplo la precariedad de los SEDES que debieran ser el puntal en esta coyuntura fatídica, son los menos aptos para esa tarea, pues sus falencias vienen  porque dependían totalmente del ministerio del área y no de las “autoridades departamentales autonómicas”. En general el sistema nacional de salud, no se basó en la proporcionalidad entre población, territorio, recursos y capacidades instaladas. A nivel internacional, el sistema de salud boliviano está categorizado después de Haití, una vergüenza. Quienes eran los ministros de salud, que en algunos casos no tenían ni título profesional en medicina o por lo menos similares ( nunca homologados, además), patético. Al sector de profesionales en salud, se los vio y consideró como enemigos políticos, por pedir la institucionalización del servicio, 6 horas de trabajo, asignaciones presupuestarias adecuadas y suficientes, dotación de ítems, equipamiento e insumos, frente a la precariedad existente y el desborde de personal cubano venezolano en servicios médicos y otras perversidades estrictamente políticas y no médico clínicas, con corrupción generalizada. Cuando se pedía asignaciones constitucionalizadas para el sector, la respuesta del ex presidente Morales, declaraba muy orondo, que construiría hospitales de 4to. Nivel, cuando no tenemos ni siquiera del tercer nivel en condiciones de enfrentar los efectos de esta pandemia, mucho atrevimiento respaldado por lo ignaro. Obviamente faltó el concurso de expertos en el tema salud como sistema, mucho más para una organización como la que propuso, seguro universal de salud gratuita: una bufonada cuando la mayoría de la población no tiene seguro ni capacidad para pagar un servicio privado y las insuficiencias del sistema público lacera la consciencia social del pueblo boliviano.

Sin duda esta pandemia, no se extinguirá, sino en el tiempo, tal como otras plagas en el pasado centenario, entonces, debe preverse el instalar y poner en ejecución un sistema de salud con las características capaces de afrontar similares males. Las reservas de fondos públicos para aplacar las contingencias con bonos y otros no podrán ser de largo plazo, entonces urge en definir un nuevo modelo económico que prevea futuras situaciones con respecto al sector no solo de la salud y educación, sino al productivo unipersonal, familiar, de pequeña y mediana empresa con un  sistema de apoyo y fomento vía la banca o servicios financieros de segundo piso, y, además de una vez por todas liquidar la informalidad y el contrabando. Como apoyo, los medios y  el propio sistema educativo debieran tener mensajes y/o programas de contenidos de pedagogía de crisis para elevar el grado de conocimiento y responsabilidades de la población para enfrenar retos de esta y de otra naturaleza. Se critica que el actual gobierno de transición se niega a recibir apoyo de médicos cubanos y de China. Pero, acaso Evo Morales aceptó la cooperación internacional para enfrentar el ecocidio del incendio de 5.000.000 de Has. en la Chiquitanía? Que se sepa, China a brindado apoyo en una cantidad de barbijos, indumentarias, algunos kits y respiradores, que según trasciende en noticias no pasa de $us 400.000, que se recuerde el negociado de CAMCE bordeó los 500 millones de dólares, cifras contrastadas donde no hay comparación de esa “ayuda”. Una anécdota de los hechos vandálicos de octubre y noviembre de 2019, en el municipio de Punata, en la comunidad de Tajamar, se ha producido un deceso por el corona virus y los familiares reclamaban por la falta de asistencia de una ambulancia o vehículo policial para socorrer al paciente, pero estos vehículos habían sido siniestrados por las hordas azules en aquella asonada, entonces la gran contradicción de esos “sucesos revolucionarios”: no destruir bienes públicos, que un día puedes necesitarlos. En Oruro, sectores sociales tienen programada una marcha este lunes 6 de abril para alertar respecto la reiniciación de actividades económicas y que habiendo cumplido con la estricta cuarentena, ven conveniente, que el gobierno central trate el tema del abastecimiento, además autoridades locales, vienen trabajando una propuesta de protocolos a seguir en la idea de la reactivación económica de la ciudad capital y del departamento. Que estas iniciativas tengan propósitos y objetivos racionales adecuados a las actuales circunstancias y no sean convertidas por el lado oscuro, en un desatino político.

Frente a estas deficiencias anotadas, no deja de ser importante que el gobierno central y las universidades en general, deben aplicar programas de becas para profesionales bolivianos en bioquímica y farmacia, bacteriología, intensivistas y otros de relación con la crisis actual, además de conformar un equipo de expertos nacionales y no, para el adecuado asesoramiento a los ministerios pilares de la economía y salud. Las universidades podrían generar la creación de empresas que produzcan los insumos e indumentarias requeridas para la asistencia médica, equipos de desinfección, plantas de destino final de desechos y residuos hospitalarios, crematorios, etc.  Se debe invertir en la MYPES, especialmente programas de fomento para la seguridad alimentaria:  construcción y aplicación de huertos escolares y familiares, urbanos y rurales; Establecer mecanismos de coordinación entre los tres niveles del estado, central, departamental y municipal, para superar la anomia existente para verdaderamente aplicar el proceso autonómico real y suficiente y buscar adicionalmente un Nuevo Pacto Fiscal y otro Pacto Social, para ello, modificar o derogar la Ley 031 y en el mediano plazo modificar sustancialmente la CPE, esto es imperativo; La Asamblea legislativa plurinacional y especialmente las departamentales no han cumplido su rol, la mayoría de sus leyes trabajadas son neciamente declarativas, administrativas y casi ninguna sustancial al proceso autonómico, ni económico, ni social de significancia, esto refleja la falta de liderazgos locales, sean departamentales o municipales, la imagen del dictadorzuelo impidió el desarrollo de liderazgos y renovación de referentes políticos,  que cundió hacia lo local, tal cual la plaga que nos azota; Adicionalmente, los políticos en cargo publico siguen con esa perversa actitud de hacer política con la desgracia ajena y aparecen ante cámaras con barbijos, guantes y lentes protectores cual laboratoristas de películas de ciencia ficción, una vergüenza y otros aprobando leyes locales que contradicen la  norma nacional como una forma de decir que ellos saben como enfrenar la crisis y terminan reculando y derogando esas normativas absurdas, desatinadas, irracionales, contra normas superiores jerárquicas; Esto lleva a pensar que la población, debe elegir mejor a sus autoridades, que esta crisis ha desnudado lo vil y execrable de la bajeza humana política: aventureros o ignorantes, y de actitudes de cierta población que impiden contra toda naturaleza humana de solidaridad, el ingreso de personas afectadas por el corona virus en hospitales especializados o adecuados para su atención, esa actitud por de más política, desnuda la ignorancia supina de gruesos sectores de la población, elementos que hacen necesario acciones publicas y no públicas dirigidas al desarrollo político, de plataformas, entes cívicos, universidades y ONG´s. Esta “oposición de rebeldía” manifiesta en contraste con la actitud de la población orureña, el grado de utilización de los sistemas de comunicación electrónica y su óptimo uso, frente al nivel educativo –no solamente de escolaridad- sino de visión colectiva de cohesión social respecto a la pandemia y la preservación de la vida, frente a grupos aleccionados ideológicamente que responden funcionales como describe el “Reflejo Condicionado de Pavlov”, en tanto el “bloque socialista marxista comunista leninista de economía plural y comunitaria” de los Socialistas del Siglo XXI, esclavizó y marginó a grupos sociales marginados de un buen sistema educativo, donde se prefería educar respecto del “sexo de las piedras”, como declaraba el anterior “canciller de la diplomacia de los pueblos”, Choquehuanca.

Para salir del paso y airosos, no queda más que aplicar la receta del retorno del modelo económico de Keynes, que puede ayudar el repensar nuestra economía y asumir con pensamiento critico lo que nos dejará la pandemia, globalmente hablando y, diseñar un modelo que prevea lo que puede venir luego, y que retornará, sin duda. Seguramente no podremos escapar de la guerra bactereológica global, que es el gran negocio del Siglo XXI, pero con inteligencia se puede acomodar en la  mesa algunas cartas en materia económica que impida nos arrastren como remolino de aguas turbias. En este juego de cintura, será posible renegociar nuestra deuda externa, especialmente con China, seguramente se abrirán perspectivas en la región para trabajar en ese sentido, en tanto y en cuanto los países del subcontinente, se verán afectados unos más que otros, pero que juntos podrían lanzar ideas fuerza sub continentales. Nacionalmente, es oportunidad para repensar el proceso autonómico, cuya postración y tutelaje azul, impidió su aplicación y desarrollo, para corregir los entuertos de la falta de coordinación entre el nivel nacional y sub nacionales, bajo un modelo en desarrollo para superar la desidia del proceso de cambio, a lo que debe sumarse necesariamente un nuevo Pacto Fiscal y un nuevo Pacto Social, para lo cual se requiere una Cumbre Política Nacional y reitero, modificar la actual Constitución Política del Estado “Plurinacional”. Estos debates que hacen a lo nacional, debe indefectiblemente, incorporar el tema de la institucionalidad y trabajar por la separación de raíz de lo ideológico en políticas publicas para el desarrollo, en especial en temas y áreas sensibles fundamentales como la Salud y la Educación.

Por ultimo, la desgracia viral, ha demostrado que las Fuerzas Armadas y la Policía, no habían servido únicamente para la represión y el golpismo, sino también para cumplir los nuevos roles que la época demanda de este contingente inmenso de recursos humanos y materiales, que pueden sintonizar con políticas públicas sociales que pueden llegar a todos los confines de la geografía nacional, para ello debe trabajarse en diversos niveles para el componente de la separación de poderes qué, en este caso, librar a ambas instituciones del yugo o dogal de la dependencia política e ideológica, así podrán retomar aquel rol histórico de HACER PATRIA, para el bien de esta amada República de Bolivia.

por: Eduardo Claure

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