En el primer encuentro virtual

Mujeres de Tarija revalorizan la semilla criolla y rechazan viabilidad de transgénicos en Bolivia

Mujeres de Tarija revalorizan la semilla criolla y rechazan viabilidad de transgénicos en Bolivia
viernes, 22 mayo 2020 - 15:39 PM - La Voz de Tarija


Con la participación de mujeres representantes de diferentes organizaciones del departamento de Tarija y de 2 municipios de Chuquisaca, principalmente mujeres productoras campesinas e indígenas se desarrolló el encuentro virtual “Mi Semilla, Mi Cuerpo, Mi Territorio”, espacio que reivindicó el valor de la semilla criolla como expresión de la vida y de conexión entre los seres humanos y la naturaleza, planteando un contundente rechazo al uso de Semillas Transgénicas y el Decreto Supremo N°4232.

El webinario tuvo particularidades destacadas al contar con experiencias de mujeres productoras como Natividad desde la experiencia campesina y Epifanía desde los territorios de comunidades guaraní, ambas con semilla de maíz en mano relataron sus esfuerzos en la protección de la semilla criolla como parte de la identidad cultural de los pueblos, mostrando la diversidad de sus semillas narraron los mecanismos que impulsan para promover su uso e intercambio, buscando garantizar su autoconsumo y seguridad alimentaria de sus familias y la comunidad.

Por su parte entre una de las panelistas invitadas se contó con la presencia de la Activista Alejandra Crespo desde la plataforma ciudadana Bolivia Libre de Transgénicos, quien afirmo que, Actualmente, solo 25 de 194 países cultivan transgénicos, concentrándose la mayor producción (91%) en cinco de ellos: Estados Unidos, Brasil, Argentina, Canadá e India. También destaco que 45 países del mundo lo tienen totalmente vetado sus terribles impactos, por lo mismo convoco a no caer en un falso discurso; “Nos venden el discurso de que este modelo es exitoso y eso es completamente falso, tenemos que tener información al respecto para que no, nos la charlen” afirmó.

Otro de los invitados, fue Fernando Canedo coordinador de la plataforma de Suelos, quien destacó la importancia de la resistencia social a la introducción de los transgénicos en Bolivia, a tiempo de lamentar que el Comité de Bioseguridad destinado a aprobar los procedimientos abreviados sobre el uso de semillas transgénicas en el cultivo de maíz, caña de azúcar, algodón, trigo y soya, genéticamente modificados en sus diferentes eventos, no está integrado por profesionales altamente calificados tanto técnica como científicamente, “El comité de bioseguridad, no nos representa”, puntualizo.

De manera general las participantes del encuentro virtual también expresaron su preocupación en relación a los efectos que ya genera el uso de agro tóxicos y pesticidas, que tienen repercusión en la salud, la biodiversidad, la afectación de la productividad de los suelos, las fuentes de agua, principalmente en los territorios cercanos a las producciones de estas características. Algunas de las Intervenciones destacaron de manera puntual lo siguiente.

“Nuestros gobiernos se han olvidado el apoyo a las pequeñas comunidades a las mujeres que resisten desde la producción agroecológica, mujeres que aun resguardan las semillas naturales, ¿hay apoyo para recuperar las semillas nativas?”, señalo Dina productora campesina de Yacuiba.

“No hay seguridad con lo que se pretende introducir en esta legislación…los decretos que se sacan benefician a los grandes productores que dirigen los agronegocios, pero con estas medidas no se piensa en el pequeño productor, no se promueve la producción agroecológica” indico Nancy desde el Municipio de Bermejo.

“En mi comunidad guaraní toda mi familia produce desde la semilla criolla, y de manera orgánica, sembramos para el autoconsumo, y una pequeña parte lo llevamos a la venta, por eso decimos los transgénicos no vienen al caso, la semilla es nuestra identidad…van a contaminar nuestras parcelas, corremos el riesgo de perder nuestra semilla criolla y además afectaría con enfermedades.” indico Epifanía productora guaraní.

Las mujeres productoras guardamos nuestras propias semillas, muchas veces compramos semillas certificadas y después ni siquiera nacen, por eso nada mejor que sembrar nuestras propias semillas, estamos preocupadas porque el comité de bioseguridad no nos representada, creo que ellos están peor que uno, seria importante que las productoras o productores integren ese comité”, Expreso Justina del Municipio de Entre Ríos.

En este sentido y tras una duración de aproximadamente tres horas, el conversatorio concluyo con importantes propuestas desde el sentir y pensar de las mujeres, concertando sus argumentos desde la vivencia y experiencia del trabajo comunitario y la parcela empuñada con manos de mujeres, entre algunas de esas propuestas y acciones se señalan las siguientes;

  • Rechazar la introducción de semillas transgénicas por los daños irreversibles que pueden generar, además de constituirse en una amenaza a la perdida de la diversidad de semillas criollas.
  • Se convoca al gobierno y autoridades a respetar la Constitución política del estado que establece la prohibición de los transgénicos en Bolivia, en el marco no solo de las normativas nacionales sino también los tratados internacionales firmados por Bolivia.
  • Se demanda la generación de políticas públicas destinada a apoyar, promover y promocionar la producción agroecológica con perspectiva de género, siendo las mujeres las principales cuidadoras de los sistemas alimenticios de las familias y la comunidad.
  • Se estable a urgente necesidad de crear un banco de semillas por poblaciones diferenciadas para resguardar la biodiversidad de las mismas.
  • También se convoca a la población en general a consumir la producción local y de las pequeñas productoras siendo, además, altamente nutritivo.

Así mismo las mujeres se autoconvocaron a continuar informándose, generando espacios alternativos como los encuentros virtuales para fortalecer su lucha y resistencia frente a este contexto.

Desde el Centro de Capacitación e Investigación de la Mujer Campesina de Tarija (CCIMCAT), institución que apoyó esta iniciativa, se informa de la continuidad de acciones tanto a nivel departamental y nacional, posicionando la importancia de agroecología como alternativa sostenible para garantizar una seguridad y soberanía alimentaria, “más aun en un contexto de crisis sanitara por la pandemia, que convoca a repensar y transformar los modelos de producción, en el marco de la justicia ambiental y la justicia de género”. indico W. Santisteban Director del CCIMCAT.

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