EDITORIAL NO ES TARDE PARA RECAPACITAR…
lunes, 20 julio 2020 - 06:14 AM - La Voz de Tarija


Desgraciadamente llegamos a un punto en que no solamente un conocido, sino ya un amigo o incluso un familiar esta afectado por el coronavirus. Algo que a principios de este 2020 parecía ‘un invento’ o algo pasajero, no solo nos llego sino que nos toco y vaya con que fuerza que lo esta haciendo.

Estos últimos quince días Tarija toda fue azotada duramente por la pandemia y los casos diarios son alarmantes en verdad, sin llegar a titulares magnificentes que hablan de ‘récords dramáticos’ o que encabezan con la ‘cantidad de fallecidos’, la situación ya esta para que cada familia, cada persona, se ponga a reanalizar su actuar y por ende reencaminarlo.

¿Por que decimos esto? Pues porque pareciere que necesitamos un uniformado que nos diga/ordene “que no podemos salir”, “que tenemos que utilizar o acomodarnos el barbijo”, “que debemos mantener distancia” o “que es hora de retornar a casa”.

La verdad que estamos mal por irresponsables, por no saber decir a nuestros hijos que no deben salir, por salir nosotros cuando no tenemos necesidad alguna de hacerlo, siempre se dijo que se debe enseñar con el ejemplo y este es el momento de poner eso en practica.

Da rabia e impotencia, el recibir informes de nuestros periodistas, de que algunos vendedores siguen en sus afanes en deshoras y los fines de semana, pero esto también ocurre porque si hay vendedores es porque existen compradores.

Así también, causa ese mismo sentimiento, el saber que hay ciudadanos –léase malos ciudadanos- que salen los fines de semana a pie, en bicicleta o en moto, cuando sábados y domingos las calles deberían estar vacías e incluso los policías y militares debiesen descansar del cansancio físico y mental que les azota el control de la pandemia.

Se exigió y presiono a las autoridades de turno que flexibilicen la cuarentena y tras se dispuso el encapsulamiento ya se llego incluso a las amenazas de la desobediencia y salir a las calles por la necesidad laboral si no se lo levantaba.

Ante todo el panorama grisáceo pero real, expuesto líneas arriba, nos preguntamos ¿En que quedamos? ¿Qué hacemos? Exigimos pero no cumplimos cosas tan elementales como son los horarios y las normas mínimas de seguridad.

Existe gente responsable, hay padres que ponen los lineamientos de actuar e incluso hijos que recuerdan esos lineamientos a los padres, pero como se dice los justos pagan por los pecadores y esos “pecadores” son los que están haciendo que las cifras suban y que los casos de Covid-19 se multipliquen y pongan en vilo nuestro frágil sistema de salud.

No es tarde para recapacitar…

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