Raúl Pino-Ichazo Terrazas El ALTO ES UN AEROPUERTO PELIGROSO
viernes, 13 noviembre 2020 - 01:07 AM - La Voz de Tarija


El ministro saliente de obras públicas dijo una verdad incontrovertible resumida en que La Paz necesita un nuevo aeropuerto que debe ser encarado con prioridad.  Este es un tema que  confirma la insistencia con la que  encaré  este crucial tema en varios artículos   de larga data y cuya pronta solución por el gobierno entrante es vital  para las ciudades de El Alto, de La Paz  y, definitivamente para todo el departamento, sin dejar de mencionar a Oruro y Copacabana para  conexiones internacionales.

El desconocimiento perpetrado en su tiempo por las autoridades de entonces, específicamente la aeronáutica  y  la municipal, sobre temas de obligado dominio y aplicación que prescribe la legislación aeronáutica internacional  para regular  el ejercicio del transporte aéreo y el uso de los aeropuertos nacionales  e internacionales, cuyo sustrato jurídico es el Derecho Aeronáutico, generaron negligencias  irreparables  y, si se intentase repararlas hoy, costarían cientos de millones.

Las posibles víctimas de estas inobservancias a la normativa internacional  son los ciudadanos que construyeron sus viviendas de buena fe  sin el asesoramiento de la alcaldía respectiva que debía restringir o  prohibir la construcción, en la eventualidad que se encuentre dentro de los límites de peligro del aeropuerto, y  la alcaldía a su vez debería haber sido asesorada por la autoridad aeronáutica.

Los aeropuertos de La Paz, Cochabamba y el Trompillo se identifican con esta inminencia de peligro de accidentes aéreos  fatales  que pueden cercenar la vida de cientos  de personas.

Existían en ese tiempo, como ahora, normas internacionales   de cumplimiento obligatorio  cuando se  intenta erigir construcciones  de viviendas u  otras estructuras  en los alrededores de los aeropuertos; estas  limitaciones se llaman servidumbres aeronáuticas  legales que, en sí, no son verdaderas  servidumbres sino limitaciones administrativas  al derecho de propiedad  derivadas de la naturaleza de la actividad aeronáutica.

En el aeropuerto de La Paz, al final de la pista 27 /28 funciona un depósito de carne que atrae a las aves, constituyendo otro inminente peligro aeronáutico llamado choque de aeronaves con aves  y que se podría solucionar con halcones amaestrados o prohibiendo ipso facto esta instalación.

Debe contemplarse que los diferentes códigos civiles  indican que las  servidumbres se establecen  por ley, llamándose legales o forzosas y voluntarias. Este concepto jurídico ha sido adoptado con propiedad por el Derecho Aeronáutico para evitar  construcciones fuera  de los límites  de seguridad de un aeropuerto, pero, sobre todo, concebido para preservar  la vida humana como fundamental propósito.

Ahora, los aeropuertos de El Alto, Cochabamba y el Trompillo, por la mencionada negligencia en el conocimiento de normas internacionales  que han ingresado a nuestro ordenamiento jurídico  por la vía congresal con el rango de ley, los ciudadanos que disponen de viviendas  sin haber cumplido la normativa a causa de la  deficiencia de  formación de las autoridades, sufren el efecto  permanente e irremisible de vivir con el riesgo  inminente de perder la vida ante la eventualidad de accidentes aéreos. Y  todo este caos se suman los constructores clandestinos que,  conociendo la norma, erigieron  a sabiendas sus edificios.

Sería muy sensato esclarecer a los ciudadanos que se insertan dentro de este ámbito de peligro latente  y que construyeron de buena fe y con permiso municipal que,  ante cualquier eventual   catástrofe,  las autoridades  que cometieron esa omisión jurídica son responsables de las indemnizaciones así como la línea aérea  por el concepto de daños a terceros en la superficie, si se comprueba dolo que se extiende  a la responsabilidad extracontractual.  Naturalmente este párrafo no es un consuelo ante el  desastre.

 

por: Raúl Pino-Ichazo Terrazas 

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