EDUARDO CLAURE AUDITORÍA AL PADRÓN BIOMÉTRICO, SÍ, PERO CUANDO..? AHORA, Y YA..!!
martes, 17 noviembre 2020 - 00:53 AM - La Voz de Tarija


En decenas de notas en los medios escritos, televisivos y digitales respecto  del cierre nada claro del cómputo en las elecciones generales de 2019 y del 2020, se fueron mostrando evidencia sobre debilidades en dos pilares que deberían estar fuera de toda posible duda: la biometrización y la confiabilidad del padrón electoral y, ahora que se vienen raudamente las elecciones subnacionales, las dudas se acrecientan y desde varios espacios sociales e institucionales se exige un Auditoría al Padrón Biométrico y al sistema informático, lo propio respecto a la paralización del DIREPRE 2020 (y del TREP en 2019), además de los inusitados incrementos de ciudadanos en edad de votar con relación al crecimiento poblacional y grupos etarios (2007 adelante), sobre los que el TSE, INE y CEPAL tienen datos diferentes que nadie explica. Además que, cómo si fueran poco estos sucesos, nada se ha hecho para despejar esas dudas en el último tiempo, mientras de parte del TSE se ha acentuado una campaña que trata de persuadir a la opinión pública que “no hubo fraude”. Los argumentos esgrimidos por militantes y ahora autoridades electas y designadas por el nuevo presidente Arce y del propio TSE que  objetan el informe de la OEA de 2019, y otorgan validez plena  a los resultados del 2020, manifiestan que son básicamente vocerías de “tecnicismos estadísticos malintencionados”, mientras expertos de la oposición señalan con ímpetu que hubo dolo, sustentado en actas adulteradas o llenadas y firmadas por una misma persona, y el temor denunciado de intromisión de personas no autorizadas al sistema informático y de cómputo a través de uno o varios servidores externos.

Para completar este cuadro de situación una Vocal del TSE, la abogada Rosario Baptista Canedo, denuncia de una posible “data alterna y secreta” que pudo alterar los resultados de las elecciones del 18 de octubre de 2020,  avivando las protestas y pedidos de una auditoría a los comicios. El Tribunal Supremo Electoral calificó de “fantasiosas” esas denuncias y ratificó la validez y transparencia de las elecciones, señalando, además, que cualquier ciudadano o institución puede auditar toda la información porque es abierta y de acceso público. La vocal denunciante del TSE en su carta enviada a la OEA -vía Cancillería-, dirigida al secretario general de la OEA, Luis Almagro, solicitó al organismo que realice una auditoría especial al padrón. En la carta, asegura que el tema es “extenso, profundo y requiere en consecuencia la atención especial e inmediata” del organismo hemisférico. En su solicitud, la vocal pide que se “investigue la probable existencia de un bloque de data alterno, técnicamente reservado, con acceso privilegiado, restringido y secreto, fuera del alcance de quienes hasta ahora verificaron la integridad del padrón electoral”. Además, Baptista solicita un cotejo “del padrón biométrico y las nuevas impresiones dactilares tomadas en las listas índice de electores” que votaron el pasado 18 de octubre de 2020. En su carta, Baptista Canedo hace recuerdo que ya envió una misiva pidiendo la intervención de la OEA, el 21 de julio de 2020, con otras observaciones referentes a que no se han superado las “condiciones que configuran un fraude electoral” como el sucedido en 2019. En respuesta, el presidente del TSE, Salvador Romero, en conferencia de prensa junto a los vocales de ese tribunal, a excepción de Baptista, dijo que los comicios han sido “transparentes, limpios y verificados por organismos internacionales”. Romero apuntó que los informes de las misiones internacionales, como la OEA, la Unión Europea, Uniore y otros, validaron el proceso electoral y ratificaron su transparencia, y dijo que estos informes tienen “todas las características de una auditoría de una elección”. Sobre las denuncias de Baptista, Romero, a nombre de la Sala Plena, dijo que son “fantasiosas” y que junto a otras “noticias falsas” buscan poner sombras a un proceso que ha sido transparente y validado. Esta caracterización, poco menos, daría a pensar que Romero actúa como Caballo de Troya…el que permitió el ingreso de la soldadesca para la toma y destrucción de Troya, abriendo las puertas de las fortificadas murallas de aquel mítico reino.

A este efecto, recordemos lo sucedido en el departamento de Potosí, respecto las anuladas elecciones del 2019, este es un departamento con la menor esperanza de vida, pero con la mayor participación de personas de 66 y más años de edad en su padrón electoral (37.842 personas, el 15.8%); sin embargo, existen municipios, recintos o mesas en los que hay el doble (o más) personas con 66 y más años respecto al rango 55 a 65, dato que por sí solo justificaría auditar el padrón y el registro biométrico, porque contradice los datos estadísticos, sociales y humanos, que los mayores tienden a morir antes que los menores. Esta evidencia sugiere la posibilidad qué, tal como se denunció: a la victoria del MAS aportaron “difuntos” utilizados maliciosa y efectivamente, por alguna mano negra invisible.Estas “curiosidades y anomalías del padrón”, develan que los resultados “oficiales” de la elección 2019 a nivel de las mesas de votación, alguien hizo un uso fraudulento del padrón electoral biométrico. Si bien muchas de las distribuciones “llamativas” o “anómalas” pueden ser posibles, lo cierto es que son ciertamente poco probables: la existencia de mesas o recintos con participaciones superiores al 60% u 80% en el rango de votantes entre 18 a 25 años, implicaría la existencia de comunidades o de barrios habitados mayoritariamente por huérfanos, pues en esas mesas y recintos electorales las personas votantes de mayor edad a ese rango, es decir, mayores de 26 y más, son casi inexistentes.Por el contrario, se dio una sobre participación de personas de 66 años y más, lo que se da mayoritariamente en áreas rurales del occidente, contradiciendo la evidencia empírica y a las estadísticas oficiales que muestran que la esperanza de vida en las ciudades es mayor en casi diez años en favor de los citadinos, sin embargo en las áreas rurales estas estadísticas etarias no se cumplen, más al contrario. ¿Esto es una “miscelánea o curiosidad estadística”..? Alguien tiene que explicar esto.

Estos comportamientos observados del voto en las distribuciones etarias anómalas son ilógicos e incompatibles entre sí, lo que implicaría, que en la elección 2019 hubo efectivamente un fraude y que no fue un simple caso puntual de manipulación informática del conteo de votos; se trataría, más bien, de un peligroso escenario en el que durante años se urdió una perversa y extensa trama de acciones destinadas a burlar la voluntad popular. Por ello una pronta auditoría al padrón electoral y al sistema del registro biométrico, es una condición necesaria y urgente para las elecciones subnacionales, a las que alegremente y con inusitado entusiasmo está enfrascada la oposición, incluso, motivándose a una Unidad, que parece no llegar nunca. Como siempre la clase política distraída en otros asuntos.

Ya en 2014, analistas políticos y partidos de la oposición pedían auditoría y un control al registro electoral a nivel nacional. Sin embargo el TSE garantizaba transparencia del registro y pedía a la población acudir a los tribunales departamentales para inscribirse. A los pocos meses de que se implementó el registro masivo en las distintas notarias electorales del país, el padrón biométrico ya estaba en el ojo de la tormenta. Por ello, analistas y partidos de la oposición, pedían una auditoría e incluso una reinscripción si fuera necesario -en la actualidad y con mayor razón-, con el fin de garantizar un proceso electoral transparente y despejar las dudas de un posible fraude en las  próximas elecciones subnacionales de marzo próximo. En el año 2014, el politólogo y exvocal de la exCorte Nacional Electoral, Jorge Lazarte, dijo que a pesar de la tecnología utilizada y que “modernizó” el proceso electoral, había dudas sobre el Padrón Biométrico, «Las dubitaciones surgieron cuando el propio organismo electoral, biometrizó al país para las elecciones nacionales del 2009», afirmó Lazarte. Indicó que  hubo alrededor del 10% de observados, ya que solamente en La Paz había 120.000 ciudadanos con registros cuestionados y desde esa fecha el TSE no hizo una auditoría y que es lo que pedían ese entonces y actualmente, los partidos políticos, investigadores, analistas de sistemas y otras entidades académicas de prestigio. Para los próximos comicios subnacionales, el Órgano Electoral debiera mejorar el sistema de registro en su conjunto; la inscripción electoral en muchos países es automático y cuando los ciudadanos fallecen se los retira del padrón, pero en Bolivia es un maraña cada vez que alguien se cambia de domicilio o cuando se cumple la mayoría de edad y, peor cuando fallece.

En febrero de 2015 la OEA, entregó al TSE un informe oficial con recomendaciones que debían aplicarse antes de las elecciones municipales y departamentales de ese año y, con un plazo mayor, antes del referéndum de ese año. La Agencia de Noticias FIDES, los periódicos Página 7 y El Deber, publicaron en su momento notas que resumían el contenido del Informe y solicitaron explicaciones a las autoridades del TSE. Ante la gravedad de los hallazgos del equipo técnico de la OEA sobre el sistema electoral vigente a esa fecha y la ausencia de una respuesta oficial e institucional satisfactoria, los 100 ciudadanos y ciudadanas que impulsaron la Campaña del No es NO, ofrecieron a la opinión pública un resumen de ese Informe y demandaron a las autoridades del TSE la inmediata atención de sus principales recomendaciones, algunas de las cuales deberían aplicarse antes de realizarse el referéndum del 21 de febrero de 2016. El Informe Técnico de la OEA, es el producto final de un equipo de trabajo conformado por cinco especialistas internacionales que estuvo en Bolivia entre diciembre de 2014 y febrero de 2015, con el fin de “verificar la consistencia de la base de datos del Padrón Electoral Biométrico (pág. 5). El Informe, sellado como “confidencial”, consta de 82 páginas y 81 hallazgos y recomendaciones. Señala este Informe que el equipo de la OEA, “no contó con un acceso total a información e insumos para “realizar su trabajo” (pág. 5) y, el Servicio General de Identificación Personal (SEGIP), tampoco entregó la información varias veces solicitada (pág. 40), para llevar a cabo “evaluaciones más profundas”. El Informe sostiene que hay “ausencia de controles” y de “verificación interna que evite arbitrariedades” en la conformación del Padrón Biométrico (pág. 34). Además, la seguridad de la información de la “base de datos” y “meta datos” no está asegurada porque el TSE no tiene “Manual de de Seguridad Informática” que “minimice los riegos existentes” (pp. 22, 28). Por ello mismo, decía el Informe, “no es posible determinar”, por ejemplo si las imágenes en todos los casos son “fotografías validas y completas”, y no sean fracciones (un ojo, boca), u otra cosa (documentos, paredes), o fotografías muy oscuras que no visualice a la persona, etc., porque “nunca fueron actualizadas” (pág. 42). A esas “carencias” se sumaba la constatación de que no hubo “auditoría interna” de los procesos de “armado, actualización, depuración, inhabilitación, habilitación y suspensión del Padrón Biométrico”, ni tampoco de “evidencias de auditorias de terceros” (p. 35). Tampoco encontraron “evidencia de registros de auditoría”  en los procesos de importación de datos desde los archivos del Servicio de Registro Cívico (SERECI) departamentales al SERECI nacional. Igualmente no hallaron “evidencia de control de fallas y errores” en los registros del SERECI  (p. 35). Y no encontraron “verificaciones o controles automáticos” para impedir registros indebidos (p. 43). Comprobaron que no existe documentación sobre “controles operativos acerca de las actividades criticas” que afecten la “conformación” del padrón electoral biométrico (p. 7). Para agravar esta situación, el Informe indicaba que el SERECI, no contaba con “controles de calidad integral” de los registros del Padrón (p.42), y los archivos XML que contenían los datos biométricos y biográficos de los ciudadanos, se habían perdido (p.62).

Este espacio no permite hacer extensiva las observaciones de aquel equipo técnico de expertos de la OEA del 2014-2015, sin embargo al respecto no se recibió nunca de parte del TSE, una explicación que de certidumbre y probidad de sus actos en relación a la aplicación de medidas efectivamente realizadas sobre aquellas 81 observaciones de la OEA. Las respuestas simplonas de parte del TSE a este tema y sobre las denuncias que al respecto se han manifestado por la sociedad boliviana y, que no tienen hasta la fecha una afirmación expresa y contundente para cumplir -obligados por Ley- a esta exigencia que cada día se hace masiva y extendida, dejan un mal sabor en la ciudadanía en general, pues no se siente que se estuviese recuperando la institucionalidad democrática y que favorezca a la “democracia recuperada” y que sirviese a la construcción de un desarrollo político, que el país necesita. Mientras tanto, seguimos recibiendo mentiras y mensajes ladinos: No hay nadie tan ruin como el mentiroso. Un mentiroso es peor que un sicario. El asesinato se comete generalmente en estado de excitación y puede tener circunstancias atenuantes. El mentiroso hace su obra con sosiego; el suyo es un crimen imperdonable. Uno puede protegerse contra el sicario. No hay protección contra el mentiroso. El sicario mata a un mortal. El mentiroso asesinaría a la Deidad misma. Falsifica el real sello de Dios: la Verdad. Ningún pecado puede ser mayor que este.

 

por: Eduardo Claure

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