Las redes sociales y el exceso de horas trabajadas profundizan cuadros de ansiedad


Según un estudio

Las redes sociales y el exceso de horas trabajadas profundizan cuadros de ansiedad

Las redes sociales y el exceso de horas trabajadas profundizan cuadros de ansiedad
Los mensajes laborales fuera de hora, el uso de las redes de mensajería instantánea y la sobrecarga de actividades impacta de manera negativa en la salud de las personas
sábado, 29 febrero 2020 - 00:01 AM - Agencias


Los trastornos de ansiedad son uno de los grandes problemas que preocupan y ocupan a las áreas de salud del mundo entero, y el exceso de horas trabajadas, jornadas mal pagas y tecnología que mantiene a las personas todo el tiempo conectadas son algunos ejemplos de situaciones que pueden desencadenar ansiedad.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que la depresión afecta a más de 300 millones de personas en el mundo.

La OMS describe al estrés laboral como aquel que afecta negativamente a la salud psicológica y física de los trabajadores, y a la eficacia de las entidades para las que trabajan.

Dada su alta prevalencia a nivel mundial (15% al 20%), los trastornos de ansiedad generan un alto costo en salud pública y causan subrendimiento académico y laboral. Por otro lado son capaces de generar un alto nivel de sufrimiento personal, problemas en el funcionamiento familiar, en la pareja y en las relaciones interpersonales. Librados a su evolución, sin tratamiento, los trastornos de ansiedad se convierten en condiciones crónicas y pueden empeorar al derivar en cuadros de depresión y enfermedades médicas.

Afortunadamente, existen hoy tratamientos muy eficaces para estos trastornos, capaces de restablecer el bienestar y la productividad de las personas aún cuando hayan estado afectadas por diferentes trastornos de ansiedad durante varios años de sus vidas.

La doctora en Salud Pública Ana Carolina Lemos Pereira de la Universidad Estatal de Campinas, Brasil (Unicamp), explicó al portal Folha: “Hemos observado que las personas trabajan mucho más que el tiempo que tiene estipulado, ya sea a través de los mensajes de WhatsApp o a partir de la sobrecarga de correos electrónicos fuera del horario laboral”.

“Se trata de tiempo extra que se trabaja, mensajes que se responden fuera del trabajo, y responder al famoso eslogan de ‘hacer más con menos’, pegado en la frente de las personas todo el tiempo”, agregó.

Los síntomas más usuales del estrés y la ansiedad son el corazón acelerado, la sudoración fría y la respiración entrecortada: «la gente no se da cuenta de las señales que le da el organismo, pero sin duda se dan cuenta de las consecuencias, que es cuando deciden acudir a un profesional».

Lemos Pereira, quien es profesora de psicología en el campus de PUC-Campinas, explicó que es importante construir otra forma de relacionarse con el trabajo: “Pasamos un tercio de nuestras vidas trabajando, por lo cual es muy difícil decir que el trabajo no está relacionado con los trastornos de ansiedad. El trabajo es fundamental y debe considerarse al evaluar el sufrimiento mental de las personas”.

“Las personas suelen asociar ansiedad con debilidad, con no poder hacer frente a los problemas y es horrible porque es un proceso de enfermedad como cualquier otro”, reflexionó Lemos Pereira.

Además del trabajo, las redes sociales y las relaciones personales también pueden ser disparadores de estrés. “El hombre moderno se sobrecarga demasiado, tiene que responder ante muchos estímulos, superar expectativas, no puede ser frágil, tiene que sonreír siempre para las fotos, para las redes sociales, y la ansiedad se expresa individualmente en las personas, pero a veces es síntoma de cuestiones sociales”, analizó Lemos Pereira.

Según un estudio de la Universidad de Connecticut, publicado en Science Direct, se reveló que “pasar más tiempo usando las redes sociales se asoció significativamente con mayores síntomas de ansiedad disposicional”.

“La regresión logística también reveló que un mayor uso diario de las redes sociales se asoció significativamente con una mayor probabilidad de que los participantes obtuvieran puntajes por encima del límite clínico de severidad de ansiedad que indica un probable trastorno de ansiedad”, rezan los resultados de la investigación, que estudió la asociación entre el uso de las redes sociales en adultos emergentes.

Para Ana Carolina Lemos Pereira, no hay una respuesta inmediata a los trastornos de ansiedad, sin embargo, precisó que “necesitamos enfrentar el sufrimiento mental como algo complejo, no brindando respuestas rápidas porque corremos el riesgo de decir cosas que no son reales y contribuir a la estigmatización de las personas”.

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Psicología

¿Qué nos lleva a vivir en “modo alerta”?

¿Qué nos lleva a vivir en “modo alerta”?
martes, 11 febrero 2020 - 06:00 AM - Agencias


Los seres humanos activamos fácilmente el estado de alerta. Cualquier situación (real o imaginaria) que suponga un cierto peligro es suficiente para que nos pongamos en alerta. Nuestro cerebro no distingue entre la realidad y la fantasía y como consecuencia, responde por igual a cualquier pensamiento que tenga un componente peligroso para nuestra supervivencia.

A su vez nuestro cerebro ayuda a que estemos en alerta porque tiene una importante inclinación hacia lo negativo, esa es la forma que tiene de cuidarnos. Va buscando y detectando amenazas de cualquier tipo y va poniendo el acento en lo malo que pueda suceder. Se anticipa a los acontecimientos y busca todo aquello que pueda ser peligroso o negativo. Está continuamente preocupándose por lo malo que pueda pasarnos.

Esto explica porque tenemos tanta facilidad para tomar en cuenta lo negativo antes que lo positivo y porque le otorgamos tanto valor al miedo y a la preocupación.

Nuestra mente no puede dejar de predecir. Es imposible que nuestro pensamiento se mantenga en el aquí y ahora todo el tiempo. Los pensamientos van y vienen, van hacia el pasado en forma de recuerdos, se concentran en el presente o le ponen contenido a nuestro futuro.

La clase de contenido que le ponemos a lo que vendrá, determina el estado emocional presente. Si el contenido es negativo inmediatamente entramos en modo alerta. Esto sucede porque no podemos accionar en el futuro y esa imposibilidad de accionar provoca angustia. No tenemos el control de lo que aún no sucedió y eso hace que quedemos inmóviles y desesperados ante la posibilidad mental de que algo malo nos vaya a suceder.

¿Entonces, cómo hacer para calmarnos si en verdad no sabemos qué es lo que va a suceder? ¿Cómo quedarnos tranquilos si nuestra proyección (ayudada por el sesgo de negatividad de nuestro cerebro) no está planteando un panorama inquietante?

La manera más rápida y efectiva de calmarnos es generando mentalmente más las posibilidades futuras. Cuando pensamos que algo malo nos va a suceder estamos manejando una sola opción futura, un solo panorama, una sola respuesta emocional (miedo) y una sola respuesta física (tensión).

Gracias a nuestro cerebro siempre empezamos por imaginarnos el peor de los escenarios. Comenzamos por el más tortuoso y el que nos genera más miedo. Si agregamos más opciones a nuestro futuro, los niveles de tensión y de alerta van a disminuir.

Pruebe agregando alternativas, es una forma efectiva de reducir los estados de alerta, que, en la mayoría de los casos, son solo el resultado de una forma de proyectar el futuro.

por: Celia Antonini


Salud

La depresión y la ansiedad, las enfermedades mentales más recurrentes en Tarija

La depresión y la ansiedad, las enfermedades mentales más recurrentes en Tarija
martes, 28 mayo 2019 - 10:34 AM - Gabriela Flores


La directora del Instituto Nacional de Prevención, Tratamiento y Rehabilitación de Drogodependencias y Salud Mental (Intraid), Raquel Caero, ha lamentado que en el departamento se hayan incrementado los casos de suicidios, esto ante una indiferencia tanto institucional como de la sociedad a las enfermedades mentales, considerando que en Tarija las enfermedades mentales más recurrentes son la depresión y la ansiedad.

«Somos parte de un todo, lo que pasa afuera este incremento de las enfermedades mentales también lo estamos viviendo aquí en la chura Tarija así que las estadísticas no mienten, nuestra mayor prevalencia en cuanto a consultas externas la ocupan las enfermedades de tipo depresión y ansiedad, son la que mayor demanda tienen aquí en el Intraid», ha explicado.

Además ha lamentado que las personas que ya estén en un punto de desesperanza alto recién acudan a un profesional de salud mental, ya que muchos de los casos que llegan al Intraid son personas que ya se encuentran muy mal y requieren tratamientos largos. Las personas prefieren sumirse en la soledad y al no tener ayuda oportuna deciden por las salidas más letales. 

«Tenemos que dejar en claro también que solo es la punta del Iceberg los que llegan ya de alguna manera están muy mal y por lo tanto la familia se preocupa, los amigos, y buscan ayuda pero aquellos que se quedan en sus casas, que no buscan ayuda y solos en su soledad buscan soluciones y en este caso las más catastróficas, más letales», ha explicado en Fides.


Investigación

Estudio sugiere que hay una relación entre la depresión y la foto de Twitter de los usuarios

Estudio sugiere que hay una relación entre la depresión y la foto de Twitter de los usuarios
Imágenes con rostros serios o en tonalidades de grises, son algunas de las características que un grupo de investigadores halló en las fotografías de personas depresivas o con ansiedad
jueves, 23 mayo 2019 - 06:00 AM - Agencias


Imágenes con rostros serios o en tonalidades de grises, son algunas de las características que un grupo de investigadores de Pensilvania, en Estados Unidos, halló en las fotografías de perfil en Twitter de pacientes diagnosticados con depresión o ansiedad.

Académicos de Penn Medicine, de la Universidad de Pensilvania, utilizaron visión einteligencia artificiales para determinar cualidades en las fotos de perfil en la red social, asociadas con la depresión y la ansiedad.

Este grupo de investigadores descubrió en 2018 que la depresión puede predecirse hasta tres meses antes. Esto se logró gracias a la inteligencia artificial usada para analizar palabras clave empleadas por los afectados en sus textos publicados en Twitter y que denotan tristeza o pesar.

Un año después, los científicos también pudieron estudiar las fotografías publicadas y no sólo los escritos.

«Si bien la asociación entre la depresión y los patrones de uso del lenguaje está bien estudiada, los aspectos visuales de la depresión no lo fueron tanto. Es difícil transformar los píxeles que forman las imágenes en características interpretables, pero con los avances en los algoritmos de visión de computadora, ahora estamos intentando descubrir otra dimensión de la condición tal como se manifiesta en línea», declaró el autor principal del estudio, Sharath Guntuku, investigador del Centro para la Salud Digital de Penn Medicine.

Características como colores, expresiones faciales y diferentes medidas estéticas, como la profundidad de campo, la simetría y la iluminación, fueron analizadas por los académicos de Penn Medicine para determinar el estado emocional de más de cuatro mil usuarios que participaron en el estudio.

De estos tuiteros también se examinaron los últimos tres mil 200 posteos y sólo 887 de los participantes hicieron una encuesta para determinar sus puntajes de depresión y ansiedad.

Entre los hallazgos, el equipo destacó una relación entre las personas que tienen depresión y ansiedad. Además de que la mayoría de las fotografías de estas personas resaltan porque son en escala de grises y tienen baja cohesión estética.

Las personas con depresión se caracterizan por publicar selfies solitarias, con las que excluyen a la familia, amigos o compañeros de trabajo; además de que tampoco dan a conocer sus actividades recreativas o intereses, cosas que sí aparecen en aquellas que están deprimidas.

«La depresión a menudo se acompaña de afecto plano, que se caracteriza por una expresión reducida y una muestra de emoción. La condición también tiene un costo en la atracción hacia pasatiempos o juegos, actividades en general, que normalmente se disfrutan», explicó Guntuku.

El investigador agregó: «Esta herramienta está lejos de ser perfecta para ser utilizada para diagnósticar. Sin embargo, una herramienta de aprendizaje automático puede ser un método de bajo costo para los clínicos, con el permiso de sus pacientes, para monitorear sus cuentas y detectar niveles elevados de depresión o ansiedad».


Salud

Ansiedad: siete claves para entenderla, identificarla y prevenirla

Ansiedad: siete claves para entenderla, identificarla y prevenirla
jueves, 15 noviembre 2018 - 15:51 PM - Agencias


Hiperventilación, dolores en el tórax, palpitaciones, sudoración, sensación de falta de aire, temblores, sensación de un nudo en la garganta, inestabilidad, pánico, sensación de pérdida de control y adormecimiento de las extremidades son algunos síntomas de la ansiedad. Algunas personas que viven por primera vez estas sensaciones pueden temer incluso por su vida.

Del mismo modo, pueden existir confusiones, datos erróneos o falta de información para identificar y actuar ante un ataque de ansiedad propio o a la hora de ayudar a alguien. Para conocer más sobre el tema los psicólogos Luigi Cespedes  y  Germán Burgoa comparten algunos datos para entender el trastorno, sus síntomas y algunas causas y efectos.

1. ¿Qué es la ansiedad?
La ansiedad es un estado emocional, dice Burgoa.
Del mismo modo, Cespedes asegura que es una respuesta natural del organismo y la persona cuando siente amenazado su equilibrio mental y físico que esta regularmente vinculado a una situación de inseguridad, inquietud nerviosismo y preocupación frente a determinadas situaciones.

2. Tipos
Los trastornos de Ansiedad recogidos en el DSM-IV (criterios-diagnósticos según la Asociación Americana de Psiquiatría) son los siguientes:
Trastorno de pánico con y sin agorafobia: aparición súbita de palpitaciones, ahogo o dificultad para respirar, sudoración, opresión en el pecho, sensación de atragantarse, mareo, miedo a morir o a volverse loco.
Agorafobia: en determinadas situaciones o lugares en los que pueda ser difícil recibir ayuda o salir huyendo.
Fobia específica: miedo a algunas determinadas cosas o situaciones.
Fobia social: miedo intenso a situaciones sociales en las que la persona teme hacer algo embarazoso.
Trastorno obsesivo-compulsivo: pensamientos o imágenes recurrentes que producen gran malestar.
Trastorno de estrés postraumático: personas que sufrieron un suceso traumático con riesgo o amenaza para su vida.
Trastorno de ansiedad generalizada: preocupación excesiva por diferentes situaciones o acontecimientos.

3. Causas
Los expertos aseguran que la ansiedad puede iniciar desde eventos traumáticos.
“Puede tener que ver con situaciones de tipo traumático que pueden haber ocurrido en el pasado y que tienen un valor inconsciente o que pueden estar ocurriendo en el presente, por ejemplo, la situación de enfermedad, deuda, conflictos  legales”, manifiesta Burgoa.

4. Ansiedad y angustia
Burgoa  también señala que “la ansiedad se puede presentar con cierto tipo de síntomas físicos como sudoración o temblor, pero si se van agudizando pueden convertirse en estados de angustia”. La diferencia entre un estado de ansiedad y la angustia es la sintomatología física, pues en la fase de angustia existe un excesivo estado de tensión emocional con la presencia de temblor, sudoración, taquicardia y otros.

5. Control
El psicólogo Cespedes aconseja que cuando se identifica la ansiedad patológica y si ésta es bastante frecuente se debe buscar ayuda profesional.
“El tratamiento dependerá del paciente y su estado. Éste debe aprender procesos de autocontrol, pero debe existir un acompañamiento profesional porque podría vincularse con otras enfermedades como el estrés”, indica.

6. Algunas estrategias
Respirar profundamente con el abdomen y concentrarse en la mecánica de la respiración, tomar distancia respecto a la fuente que genera ansiedad y si los síntomas no mejoran buscar ayuda médica, son los consejos de la página especialista Psicología y mente.

7. Prevención
“Es importante canalizar las energías negativas relacionadas con el estrés a través de actividades como el deporte, recreación, actividades culturales o cualquier situación que ayude a bajar los niveles de presión o tensión”, aconseja Burgoa.
Del mismo modo, Cespedes recomienda tener un acompañamiento profesional siempre. (INFOBAE)


Es posible hacerle frente a la ansiedad mediante una estrategia de siete pasos

Los siete consejos de expertos para combatir efectivamente el estrés

Los siete consejos de expertos para combatir efectivamente el estrés
miércoles, 25 octubre 2017 - 17:53 PM - Agencias


Vivimos tiempos difíciles, no importa el lugar de residencia. Catástrofes naturales, potenciales enfrentamientos bélicos que tienen en vilo a todo el mundo, sumado a la incertidumbre a nivel económico y laboral. Independientemente de la latitud donde nos encontremos, seguramente encontremos algún motivo para sentirnos, al menos de forma esporádica, ansiosos y estresados.

Es por eso que resulta fundamental armarse de una estrategia sólida para poder hacerle frente a los desafíos emocionales que nos plantea la vida, para eventualmente poder llegar a «regular los sentimientos» y de esta manera evitar que desencadenen en cuadros más serios como los cada vez más comunes ataques de pánico o trastornos de ansiedad.

Muchos deciden recurrir al ejercicio físico para quemar malas energías mientras que otros meditan unos minutos al día o practican rutinas como yoga. Pero más allá de las medidas que se puedan tomar por motu propio, expertos en salud mental consultados por el periódico financiero The Wall Street Journal elaboraron un listado de siete tips que pueden ayudar a quienes sufren de estrés de manera recurrente.

En primer lugar será fundamental enfocarse en la respiración. Resulta muy común olvidar la importancia de oxigenar el cuerpo de manera adecuada y en repetidas oportunidades, ante una situación que plantea un desafío a nivel emocional, las personas olvidan recurrir a sencillos ejercicios respiratorios para bajar revoluciones y calmar la situación.

Una técnica conocida como «atención enfocada en la respiración» disminuye los niveles de actividad en la amígdala, también designada como la centinela de nuestras emociones, lo que permite regular sentimientos vinculados al miedo y la ansiedad.

Por cinco minutos, el foco deberá estar puesto en sentir cómo el aire ingresa al organismo desde los orificios nasales, sin importar el ritmo de la respiración o su profundidad. Sólo concentrarse en la sensación puede ayudar de manera significativa a calmar el estrés.

En segundo lugar se debe identificar el origen de dicha ansiedad. Por lo general las personas fallan a la hora de identificar el verdadero motivo que los lleva a sentirse tristes o estresados.

Un estudio de 2013 llevado adelante por la Universidad de Yale y publicado por la revista «Ciencia Psicológica» asegura que muchas veces se toman malas decisiones en lo que hace a la estrategia para combatir la ansiedad dado que las personas identifican de forma errónea la fuente de su pesar emocional.

Los expertos recomiendan hacerse las siguientes preguntas a uno mismo. ¿Cuál es la fuente de tus sentimientos? ¿Provienen de algo con lo que estás lidiando ahora o pertenecen a una problemática del pasado? El foco debería estar puesto en lo que está frente a uno en el presente a la hora de lidiar con el estrés.

No olvides tomar acción cuanto antes. Tómate una pausa para preguntarte qué medidas concretas puedes tomar para alivianar la situación actual. Si te preocupa el bienestar de alguno de tus hijos, dedícales el tiempo necesario sin importar las obligaciones del día a día. Si la preocupación está más vinculada con la situación política de tu país, puedes involucrarte y decidir llevar adelante un cambio positivo en el mundo real, y no de forma online.

No importa la dimensión de las medidas tomadas, así sean pequeños pasos, todo sumará para sentir que el hecho de haber tomado acción colaboró en generar un cambio positivo.

Dale un descanso a ese teléfono. Ya no es ningún secreto que las redes sociales pueden ayudar a hacernos sentir ansiosos, inseguros y hasta llevar a un cuadro depresivo serio, sobre todo en adolescentes. Una de las estrategias posibles para evitar ser afectados por la infinidad de malas noticias que circulan en redes, en muchos casos falsas, es limitar el tiempo que se pasa navegando por los distintos timelines.

El hecho de marcar un tiempo determinado por día y respetarlo puede ayudar a que destinemos ese tiempo a otras actividades que colaboren a fortalecer nuestra salud mental y bienestar anímico.

Visualiza tu ansiedad, ponle un rostro. El darle un puntaje del 1 al 10 al origen del estrés puede ayudar a planificar una estrategia más efectiva a la hora de hacerle frente. Dedicarle unos minutos a este ejercicio puede ayudar a combatirlo. ¿Dónde se encuentra el miedo? ¿En el pecho, la garganta o el abdomen?

Si se imagina a lo que nos aqueja como un objeto físico, tal vez una pelota que pueda ser arrojada lejos o un globo que pueda ser arrastrado por el viento, lejos nuestro, uno podrá ganar las herramientas necesarias para paulatinamente ir dándole una forma más positiva a las emociones.

No tengas miedo de compartir fuerte y alto lo que sientes. Los pensamientos que viven en la mente, en muchos casos se convierten en verdades si no son exteriorizados, por más que no estén siendo compartidos con nadie más que con uno mismo.

Los expertos coinciden en que el decir los pensamientos en voz alta permite identificar de qué forma nos hablamos a nosotros mismos, a la vez que el verbalizar algo puede hacer que podamos identificar pensamientos «sin sentido» que de otra forma hubiesen seguido habitando de forma tóxica en nuestra mente.

Aprovecha los beneficios de la técnica del golpeteo para la liberación emocional. Un procedimiento sencillo y sin costo permite calmar la ansiedad, al concentrarse en la energía interna y los lugares donde podría encontrarse bloqueada.

Primero se debe etiquetar a la emoción en cuestión y otorgarle una puntuación del 1 al 10. Luego, con ligeros golpeteos hechos con dos dedos sobre la frente, habrá que repetir dicha emoción de forma lenta y en voz alta.

La técnica se deberá repetir en distintas zonas del cuerpo, el interior y exterior de la ceja, debajo del ojo, debajo de la quijada, en la clavícula y al costado del torso. Al terminar, se debe respirar profundo y volver a darle un puntaje a la emoción inicial. Expertos recomiendan repetir el procedimiento hasta llegar a una calificación equivalente a 1. (INFOBAE)


Conocido como “aerofobia”

Miedo a volar, cómo superarlo para conocer el mundo sin preocupaciones

Miedo a volar, cómo superarlo para conocer el mundo sin preocupaciones
miércoles, 15 marzo 2017 - 06:10 AM - Agencias


Volar para muchos es una de las experiencia más atractivas y divertidas, pero para otros puede ser una clara situación de estrés y pánico. El psicólogo José Carlos Baeza Villarroel, responsable del programa VolarSinMiedo de Clínica de la Ansiedad (Madrid y Barcelona), explicó en diálogo directo con Infobae qué es la aerofobia y cuáles son los tratamientos existentes para lograr superarla.

El miedo a volar puede presentarse de varias formas. Su expresión clásica es el temor a que el avión se accidente, y puede clasificarse dentro de las llamadas fobias específicas. Pero la aerofobia se encuentra estrechamente vinculada al miedo a encontrarse en lugares o situaciones donde pudiera resultar difícil escapar o recibir ayuda y se manifiesta con claros síntomas de intensidad y pánico.

«El miedo a volar es un temor intenso e irracional. En esos casos, experimentamos una intensa ansiedad que se manifiesta en síntomas muy desagradables como sudoración, oleadas de calor, taquicardia, sensación de ahogo o falta el aire, dolores en el pecho, molestias digestivas, temor a perder el control, pensamientos catastróficos respecto al avión y su seguridad, o la imposibilidad de escapar de esa situación, temor a sufrir una crisis de ansiedad, entre otros», subrayó a Infobae Villarroel.

El temor no se origina solo. Y la raíz de la mayoría de los miedos nace de experiencias traumáticas. En muchos casos, sin embrago, existe también una predisposición genética que permite desarrollar miedos con mayor intensidad.

«El miedo puede surgir a partir de vivir o conocer de cerca experiencias aversivas; a partir de modelos (padres, por ejemplo) que tuvieran miedo y lo manifestaron delante de uno; de problemas previos de pánico-aerofobia o bien, de períodos de fuerte estrés. También puede haber circunstancias que agraven miedos previos, por ejemplo, tener grandes responsabilidades como puede ser un hijo que cuidar», aseguró a Infobae el profesional.

Volar es determinante para muchos en su vida cotidiana por lo que existen medios que permiten que dicha patología pueda ser controlada y así lograr poder desplazarse libremente sin presiones ni malos momentos. Estos tipos de tratamiento consisten en:

⦁ Asesoramiento psicológico sobre el miedo y la ansiedad, en general, y sobre el miedo a volar en particular: origen, mantenimiento, estrategias de afrontamiento.

⦁ Aprendizaje de técnicas para reducir y controlar los síntomas de la ansiedad: fisiología del miedo y la ansiedad, control de la hiperventilación, estrategias de desactivación fisiológica, técnicas de relajación.

⦁ Es fundamental la exposición progresiva al avión y a los contextos del viaje con apoyo de programas de realidad virtual entre otros.

⦁ Regulación de procesos de pensamiento: atención selectiva; gestión de preocupaciones, anticipaciones, interpretaciones catastróficas, pensamientos negativos automáticos, sesgos cognitivos.

Es importante tener en cuenta que la aerofobia no deja de ser una patología que necesita tratamiento como cualquier otra, en muchos casos no puede ser resulta en totalidad sin la ayuda de profesionales. La buena noticia es que existen varias técnicas para poder sobrellevarla y así lograr recorrer el mundo aéreo sin preocupaciones ni temores. (Con información Infobae)