¿Qué está pasando con el petróleo?


Energía

¿Qué está pasando con el petróleo?

¿Qué está pasando con el petróleo?
Cada vez es más difícil extraerlo y nuestros estudios confirman que no tenemos tiempo para desarrollar tecnologías que permitan continuar con un creciente consumo de energía como el actual
jueves, 24 octubre 2019 - 06:00 AM - Agencias


Se habla mucho del cambio climático y de la necesidad de dejar parte de los combustibles fósiles en el subsuelo para evitar un calentamiento global de dimensiones dramáticas. Pero se habla mucho menos de que los combustibles fósiles son finitos y en algún momento empezarán a agotarse.

Ambos problemas, aunque parezcan contradictorios, son las dos caras de la misma moneda del problema energético. Ambos nos hablan de la misma realidad: los límites de la energía.

La sostenibilidad es una cuestión de equilibrios y de ritmos. El cambio climático no es más que un gran desequilibrio entre el ritmo al que el ser humano está quemando los combustibles fósiles y el ritmo al cual la naturaleza recicla los gases emitidos.

Por el lado de los recursos, también existe un desequilibrio enorme: estamos extrayendo carbón, petróleo y gas a un ritmo inmensamente mayor que sus velocidades de generación.

El desequilibrio es también muy grande cuando hablamos de las alternativas tecnológicas: estamos muy lejos de implantar las energías renovables al ritmo necesario para sustituir el agotamiento que los expertos prevén para los combustibles fósiles.

CADA VEZ CUESTA MÁS OBTENER PETRÓLEO

El problema se complica porque los ritmos de extracción de los combustibles fósiles tienden a hacerse más lentos con el tiempo. Este fenómeno es conocido como pico del petróleo y del gas (peak oil): cuando se ha sacado aproximadamente la mitad del recurso de un yacimiento, la extracción empieza a hacerse más lenta y costosa.

Este fenómeno se debe a motivos geológicos que impiden que el petróleo o el gas fluyan a la velocidad deseada y se viene observado en numerosos yacimientos desde hace décadas.

Países como México, Argelia, Venezuela, Argentina, Guinea, Indonesia, Noruega y el Reino Unido ya llevan años con su producción en declive. El estancamiento y posterior caída de toda la producción mundial de petróleo se prevé hacia 2020-25.

Existe mucha controversia sobre si estamos ya viviendo el pico del petróleo. Lo que sí se puede constatar es que el petróleo convencional (barato y de fácil extracción) alcanzó su máximo de producción en 2006.

Desde entonces, la producción ha conseguido aumentar a duras penas a base de petróleos extraídos mediante fractura hidráulica o arenas asfálticas. El hecho de que este tipo de petróleos se estén explotando es la mejor evidencia de que tenemos un problema muy serio.

FRACTURA HIDRÁULICA

La fractura hidráulica requiere unas inversiones muy elevadas y tienen unas consecuencias ambientales desastrosas. Su extracción solo se explica porque el petróleo fácil de extraer y de buena calidad ya no es capaz de satisfacer la demanda.

Además, cuando la extracción es técnicamente tan compleja, la calidad del recurso es mucho menor. Esto se mide con la tasa de retorno energético o TRE: el cociente entre la energía obtenida de una fuente y la energía invertida en extraerla.

Si esta tasa es cercana a uno, invertimos casi toda la energía en la extracción y prácticamente tenemos un sumidero en lugar de una fuente. Si la TRE de la energía que estamos utilizando en el mundo actualmente está en torno a 16, la de los petróleos no convencionales no llega a 4.

Ante estos hechos, podemos preguntarnos si la tecnología va a ser capaz de proporcionarnos alternativas que nos permitan continuar con el consumo de energía -siempre creciente- que requieren nuestras economías.

TRANSICIÓN ENERGÉTICA, UNA SOLUCIÓN DIFÍCIL

Las conclusiones de los estudios que estamos realizando en el Grupo de Investigación en Energía, Economía y Dinámica de Sistemas de la Universidad de Valladolid financiados por la UE bajo el proyecto MEDEAS-Locomotion son claras: no tenemos tiempo.

Existen muchos problemas técnicos que hacen que la transición energética no pueda ser un fácil y cómodo cambio de unas energías fósiles por otras renovables. Algunos de ellos son los siguientes:

  • Las renovables tienen tasas de retorno energético menores, requieren una ocupación de terreno nada despreciable y son discontinuas.
  • La acumulación de energía es un problema técnico importante cuya mejor solución, en estos momentos, son las baterías. Pero las baterías son mucho más pesadas y requieren elementos escasos que apenas se están reciclando y cuyo minado tiene consecuencias ambientales nefastas.
  • La energía nuclear no se vislumbra como alternativa por los límites del uranio y, sobre todo, porque no se están construyendo centrales suficientes para reemplazar a las que van a cerrarse en las próximas décadas. Mientras tanto, la fisión nuclear, según sus defensores más optimistas, no tendría prototipos comerciales antes de 2040.
  • Las mejoras en la eficiencia energética son posibles, pero limitadas.

Todas estas limitaciones técnicas nos hablan de un problema de fondo con grandes implicaciones. Hemos basado nuestra sociedad en el uso de unos combustibles con unas prestaciones extraordinarias y las tecnologías que podrían reemplazarlos son técnicamente peores.

Además, la economía se sustenta en el crecimiento constante. Esto requiere una demanda siempre creciente de energía y recursos. Mientras tanto, tanto las alternativas tecnológicas como el planeta nos están diciendo que nos dirigimos a un futuro de menos recursos y probablemente también menos energía disponible.

Todo ello hace de la transición energética un problema muy complejo que va mucho más allá de las soluciones técnicas. Un problema que no puede resolverse si no abordamos, primero, la insostenibilidad estructural de nuestra sociedad y nuestra adicción al crecimiento.

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Varios países ya recorrieron el mismo camino

Cambio climático y colapso: por qué Indonesia decidió mudar su capital y construir una desde cero

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El presidente Joko Widodo anunció este lunes que Yakarta, la ciudad más poblada e importante del país, dejará de ser su centro político y administrativo
lunes, 2 septiembre 2019 - 06:00 AM - Agencias


Es la ciudad más grande de Java, la isla más poblada del mundo. Duermen en ella 9,6 millones de personas, pero durante el día hay muchas más, ya que son 30 millones las que viven en su área metropolitana.

Yakarta tiene los mismos problemas que muchas otras megalópolis del tercer mundo. Niveles de tránsito que hacen casi imposible circular en auto por ciertos lugares, una infraestructura precaria e incapaz de satisfacer demandas básicas de los habitantes, un grave déficit habitacional para gran parte de la población y una contaminación en aumento.

Pero además de todo eso le sucede algo peor: se está hundiendo, y a gran velocidad. Fueron dos metros y medio en los últimos diez años y el proceso continúa a un promedio de entre 1 y 15 centímetros anuales. Casi la mitad de la ciudad está bajo el nivel del mar y los hidrólogos estiman que un tercio quedará literalmente cubierto por el agua en 2050.

«La carga que Yakarta está soportando en estos momentos es demasiado pesada como centro del gobierno, de los negocios, las finanzas, el comercio y los servicios», dijo este lunes el presidente Joko Widodo en un discurso que siguió todo el país.

Fue el anuncio oficial de la puesta en marcha de un proyecto que Indonesia discute desde hace décadas: mudar la capital de Yakarta a una nueva ciudad, construida desde cero. Si bien la iniciativa tiene que ser aprobada por el Parlamento, se descuenta que no será un obstáculo.

No es mucho lo que se sabe de la futura urbe. Widodo confirmó que la construcción comenzará a fines del año que viene en el sudeste de Kalimantan, la parte indonesia de la isla de Borneo, compartida con Malasia y Brunéi. No dio la ubicación específica, pero anticipó que será cerca de las ciudades de Balikpapan y Samarinda.

«Las razones que el presidente Jokowi da para trasladar la capital parecen sencillas. Los mares están subiendo y el suelo se está hundiendo debajo de una de las poblaciones metropolitanas más grandes del mundo. Pero aunque hace hincapié en lo pragmático, los diseños preliminares demuestran que ve una oportunidad para renovar el orgullo nacional. Otras naciones como Malasia, Myanmar y Corea del Norte han utilizado la construcción de nuevas capitales desde los 90. Al proyectar una poderosa iconografía de la identidad hacia el exterior, estos gobiernos usaron la arquitectura para reconstruir las normas de la ciudadanía ideal», explicó el historiador arquitectónico y urbanístico Robert Cowherd, profesor del Wentworth Institute of Technology, consultado por Infobae.

La obra está presupuestada en casi 33.000 millones de dólares y contará con financiamiento público y privado. El Gobierno promete que la nueva ciudad será «verde e inteligente», con un impacto ambiental positivo, algo que muchos analistas ponen en duda. La expectativa es empezar en 2024 con la mudanza del millón y medio de empleados públicos y funcionarios de la administración central.

Más allá de sus circunstancias particulares, Indonesia no es el primer país que decide trasladar la capital de su principal metrópolis para construir una desde los cimientos. Le convendría mirar esas experiencias para evitar errores y tener expectativas realistas sobre lo que puede conseguir.

UNA CIUDAD COLAPSADA Y HUNDIDA

«Hay múltiples razones para la decisión de construir una nueva capital en Kalimantan Oriental. Uno de los principales problemas es el déficit ambiental y de infraestructura de Yakarta, que no puede ser corregido en un futuro próximo. El hundimiento debido a la excesiva extracción de agua subterránea ha posibilitado que haya inundaciones masivas de forma regular. Los embotellamientos por el exceso de autos y las 1.000 motocicletas nuevas al día que hay en las calles se han abordado con la mejora del servicio ferroviario y un sistema de metro ligero, pero la zona metropolitana se sigue congestionando mucho. Además, está la falta de agua limpia y las fallas en la gestión de residuos. Todo esto hizo que la idea de un nueva capital fuera atractiva», dijo a Infobae Christopher Silver, profesor del Departamento de Planificación Urbana y Regional de la Universidad de Florida.

El cambio climático es uno de los factores que explican lo que le está pasando a Yakarta, por el aumento sostenido en el nivel del mar. Sin embargo, no es el único, ya que se está hundiendo mucho más rápido que otras ciudades.

El principal problema es que fue construida sobre una enorme ciénaga, cerca de la confluencia de 13 ríos. La fragilidad del suelo, el aumento descontrolado de la población y la falta de planificación urbana crearon un cóctel explosivo.

El norte de la ciudad, que es la zona más cercana a la costa, se hundió cuatro metros entre 1925 y 2015, y ya hay muchas barrios que se volvieron prácticamente inhabitables por los permanentes anegamientos. Lo que más aceleró el proceso fue la construcción caótica de rascacielos y el agotamiento de las reservas subterráneas de agua, que causaron la compresión del sustrato sobre el que se asienta la metrópolis.

Como la red pública de cañerías apenas satisface la demanda del 40% de la población, la mayoría de las personas obtiene agua bombeando la que hay bajo tierra. Al mismo tiempo, el exceso de cemento y la escasez de espacios verdes impide que el agua de lluvia sea absorbida por el suelo, lo que al menos serviría para compensar una parte de lo que se extrae.

«Los motivos del presidente incluyen la necesidad de resolver los problemas de superpoblación, de congestión, de los altos precios de la tierra y la degradación ambiental, incluyendo el hundimiento y las inundaciones. También el deseo de aliviar la presión demográfica sobre Java mediante el traslado de los javaneses a otras partes del archipiélago indonesio. Esta trasmigración ha sido una política de gobierno durante más de 50 años. También ha sido una estrategia para la construcción de la nación, para javanizar un país notablemente diverso en términos de idioma, cultura y formas de vida», contó Roman Cybriwsky, profesor emérito de geografía y estudios urbanos de la Universidad Temple, en diálogo con Infobae.

Aunque deje de ser capital, y eso permita cierta distensión, Yakarta seguirá siendo una urbe superpoblada, con los mismos problemas. Por eso, también avanzan otros planes que buscan contener el deterioro. Dos ejemplos son el muro costero de 24 kilómetros de largo y el proyecto de construir islas artificiales en la bahía, para que sirvan de escudo protector ante el mar, que costará 40.000 millones de dólares y recién concluirá en 2025.

«Los holandeses (que colonizaron Indonesia en el siglo XVII) se arrepintieron casi inmediatamente del lugar que eligieron para Yakarta, ya que su ubicación pantanosa dejó a su población expuesta a la malaria. Desde su fundación hace 400 años, ha habido docenas de propuestas para reubicar algunas o todas las funciones del gobierno. Incluso los esfuerzos más serios nunca fueron suficientes para romper la atracción gravitatoria de Yakarta como ejemplo por excelencia de una ciudad primaria, con más población que la segunda, tercera y cuarta ciudades juntas. Pero incluso si se construyera una nueva capital en Borneo o en cualquier otro lugar, ¿se alejaría el locus fundamental del poder de Yakarta?», se preguntó Cowherd.

Es cierto que, probablemente, la nueva capital esté a salvo de muchos de estos inconvenientes y sea mucho más eficiente. Kalimantan es cuatro veces más grande que Java, cuya densidad de población es 38 veces mayor. Pero la iniciativa también genera críticas y preocupación.

«Kalimantan es un objetivo principal de la javanización desde hace décadas —dijo Cybriwsky—. El resultado ha sido la destrucción de los bosques tropicales y sus habitantes, incluyendo a comunidades indígenas. Una nueva capital en Borneo acelerará esta transición. En toda Indonesia las poblaciones locales se han resistido a la javanización y ahora habrá más protestas. Yakarta es un desastre que necesita ser resuelto, pero desafortunadamente en todas las partes del mundo en las que se construyó una nueva capital para arreglar una megaciudad abarrotada y disfuncional, la megaciudad siguió creciendo y sus problemas también».

Borneo tiene algunas de las mayores selvas tropicales del planeta, y los conservacionistas temen que erigir una megalópolis podría causar estragos. Por otro lado, muchos urbanistas creen que la multimillonaria inversión debería estar destinada a mejorar las condiciones de Yakarta. Seguirá siendo hogar de millones de personas y sus desafíos son demasiado urgentes.

«El mayor riesgo es que se desvíen los recursos y la atención de los esfuerzos que se están realizando para mejorar la infraestructura de Yakarta —dijo Silver—. Los argumentos que se dan para justificar el traslado de la capital son los mismos por los que el foco y los recursos deberían estar dirigidos a las necesidades actuales. Hay proyectos muy creíbles para mitigar el hundimiento, mejorar la gestión de las aguas residuales, regular el uso de vehículos privados y ampliar el transporte público, para que Yakarta funcione adecuadamente y proporcione un entorno de calidad a sus ciudadanos. Deberían ser la prioridad».

EL VIEJO ANHELO DE ERIGIR LA CAPITAL PERFECTA

Muchos países decidieron construir ciudades especialmente diseñadas para ser capitales. Los motivos son múltiples: el deseo de plasmar en un lugar físico la fundación de un nuevo estado u orden político, las ambiciones de líderes megalómanos, la intención de descongestionar una urbe sobrecargada y la voluntad de desarrollar económicamente una zona postergada.

Un ejemplo canónico es Washington DC. Se fundó en 1790, tras la guerra de independencia estadounidense. Si bien su nombre oficial es Distrito de Columbia, en honor a Cristóbal Colón, es popularmente conocida como Washington por el padre fundador y primer presidente del país.

Tiene una población de unos 700.000 habitantes y, además de ser sede de los tres poderes del Estado, alberga a algunos de los museos más importantes del país y a oficinas centrales de varios organismos internacionales. Se destaca por tener una infraestructura mucho más moderna y organizada que la de ciudades de la época colonial, como Nueva York o Filadelfia, la capital anterior.

Un caso similar es el de Canberra, que se estableció como capital de Australia en 1913, 12 años después de la independencia. A diferencia de Sídney y de Melbourne, las dos ciudades más importantes del país, fue cuidadosamente planificada. Primero se realizó un concurso internacional para elegir el diseño, del que resultaron ganadores los arquitectos estadounidenses Walter Burley Griffin y Marion Mahony Griffin. El plano se destaca por los círculos, hexágonos y triángulos, entre otras formas geométricas, y los espacios verdes. Actualmente viven allí 395.000 personas.

«Las nuevas capitales a menudo reflejan o son el resultado de reconfiguraciones políticas. Washington DC, por ejemplo, surgió de la independencia de Estados Unidos, y Canberra fue el resultado de la creación de la Commonwealth de Australia. Abandonando las capitales coloniales, la empresa estadounidense de crear Washington pronto llegó a ser vista como un proyecto de construcción de una nación rica en símbolos, algo que anunciaría el arribo del naciente país a la escena mundial. Las circunstancias fueron diferentes en Australia, donde la decisión se tomó por defecto. Fue una solución de compromiso por la rivalidad social, política y económica entre Sídney y Melbourne, porque ninguna de las dos quería que la otra fuera capital», dijo a Infobae Christopher Vernon, profesor de la Escuela de Diseño de la Universidad de Australia Occidental

Ankara fue designada capital de Turquía en 1923, junto con la proclamación de la República, tras el fin de la Guerra de Independencia (1917 — 1923) y la caída del Imperio Otomano, cuya sede era Estambul (entonces llamada Constantinopla). Este caso es distinto de los anteriores, porque aunque no era la ciudad más importante, tiene una larga historia previaEra el bastión del Movimiento Nacional Turco de Mustafa Kemal Atatürk, padre de la Turquía moderna. Hoy es la segunda urbe del país con 5,4 millones de habitantes.

Calcuta era la capital del Raj Británico, el régimen impuesto por el Imperio Británico en el subcontinente indio entre 1858 y 1947. Ante el avance del movimiento independentista en la ciudad, las autoridades coloniales empezaron a temer por su vida y decidieron mudarse a la Vieja Delhi, que había sido capital antes de la llegada de los ingleses. Allí empezaron a construir Nueva Delhi en 1911, y la inauguraron en 1931. Tras la independencia india siguió siendo el centro político y hoy es, con 16 millones de habitantes, la segunda ciudad más poblada, detrás de Mumbai, con 18 millones.

«A veces hay razones más pragmáticas para cambiar de capital —continuó Vernon—. Algunas de las que crecieron orgánicamente terminaron con las agencias gubernamentales en lugares dispares, dentro de un denso tejido urbano. En consecuencia, estaba el deseo de comenzar con una página en blanco y concentrar las funciones gubernamentales en un mismo distrito. Esta fue, por ejemplo, una de las razones por las que Brasil abandonó Río de Janeiro».

El modelo más claro para Indonesia es Brasil. Río fue la capital hasta 1960, cuando se decidió a mudarla a una nueva ciudad en el centro del país. Brasilia fue diseñada por destacados arquitectos y urbanistas como Lúcio Costa, Oscar Niemeyer y Roberto Burle Marx.

«Soñada durante más de dos siglos, Brasilia sólo se hizo realidad cuando se convirtió en la meta del gobierno del presidente Juscelino Kubitschek (1956 — 1961). Los beneficios anticipados por quienes abogaban por el traslado del país se centraban en los deseos de transformación, seguridad y desarrollo de Brasil. El hecho de que desde el inicio de la colonización portuguesa la población se concentrara principalmente en la franja costera dejó durante siglos una vasta zona hacia el oeste prácticamente despoblada. La cuestión del desarrollo fue la tónica de Kubitschek, quien entendió a Brasilia como el motor necesario para llevar el progreso al centro del país», dijo a Infobae el arquitecto Adalberto Vilela, investigador y doctor en arquitectura por la Escuela Politécnica Federal de Zúrich.

Brasilia fue declarada patrimonio de la Unesco en 1987 por su estilo modernista. Con 2,4 millones de habitantes, es la tercera ciudad más poblada del país, después de San Pablo y Río. Si bien cumplió muchos de los objetivos que se había propuesto, y hoy es una referencia mundial, también tuvo fallas de planeamiento que genen problemas en la actualidad.

«Es incuestionable que Brasilia ha traído muchos resultados positivos para Brasil en su conjunto. Sin ella, probablemente no habríamos visto una mayor ocupación e integración del territorio nacional. Con la creación masiva de carreteras que la conectan con todas las regiones del país, creció el intercambio de personas, bienes y servicios. Esto fue fundamental para que la nueva capital se consolidara como un importante eje de crecimiento económico y social en la región del Medio Oeste de Brasil. Mi crítica es el excesivo apego a las autopistas y a la segregación social y espacial de la población. El automóvil era el símbolo del desarrollo en la era de Kubitschek. La opción inequívoca del gobierno por la construcción de carreteras en detrimento del desarrollo de los ferrocarriles cobra hoy un alto precio al país», concluyó Vilela.


Medio ambiente

De qué manera la basura plástica acelera el cambio climático

De qué manera la basura plástica acelera el cambio climático
El polietileno, utilizado en bolsas de compras, es el polímero sintético más producido y desechado a nivel mundial
domingo, 18 agosto 2019 - 00:03 AM - Agencias


Cada vez más plásticos. Cada vez más cosas hechas de plástico. La producción masiva de plásticos que comenzó hace casi 70 años genera hoy en el mundo una producción aproximadamente de 300 millones de toneladas (40 kilos por persona) de residuos plásticos cada año, según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Si esto es una mala noticia, hay más. Y peores. Se espera que la tasa de producción de plástico se duplique en las próximas dos décadas.

Según el último informe publicado en junio de National Geographic, hoy tenemos que lidiar con 8.300 millones de toneladas de este plástico fabricado desde los años 50. De ellas, más de 6.300 millones se han convertido en residuos. Y de esos residuos, 5.700 millones de toneladas no han pasado nunca por un contenedor de reciclaje, una cifra que dejó atónitos a los científicos que la calcularon en 2017.

La producción mundial plástica ha registrado un aumento exponencial –de 2,1 millones de toneladas en 1950 pasó a 147 millones en 1993 y a 407 millones en 2015–. Para dimensionar este crecimiento exponencial basta sólo un ejemplo: las botellas de plástico.

Cada minuto se compran en el mundo 1 millón de botellas plásticas. Equivalen a 20.000 por segundo. En 2016 según la encuestadora Euromonitor, se vendieron 480.000 millones de botellas, de las cuáles 110.000 las fabricó la empresa de gaseosas más famosa del mundo. Sólo el 7% de éstas se convierte en nuevas botellas.

La lógica elección de las grandes empresas por el plásticos son más que conocidas: múltiples aplicaciones debido a su durabilidad, estabilidad y bajo costo, entre otras razones.

Pero estos aparentes beneficios significan un efecto nocivo muy importante en el medio ambiente. Se sabe que el plástico libera una variedad de sustancias químicas durante su degradación, lo que tiene un impacto negativo en los organismos y distintos ecosistemas del mundo.

Los científicos estiman que 8 millones de toneladas de desechos plásticos llegan a los océanos cada año, por lo que si no se deja de arrojar residuos, en 2050 el océano tendrá más plástico que peces.

«La vida marina se enfrenta a un daño irreparable por las millones de toneladas de desechos plásticos que terminan en los océanos cada año«, advirtió Naciones Unidas.

NUEVO ESTUDIO DE DEGRADACIÓN PLÁSTICA

El estudio, publicado en PLOS ONE, publica un descubrimiento inesperado de la producción universal de gases de efecto invernadero metano y etileno por los plásticos más comunes cuando se exponen a la luz solar.

Según precisan los científicos se estudiaron distintos materiales plásticos como policarbonato, acrílico, polipropileno, tereftalato de polietileno, poliestireno, polietileno de alta densidad y polietileno de baja densidad (LDPE), materiales utilizados para almacenar alimentos, textiles, materiales de construcción y diversos artículos de plástico.

El polietileno, utilizado en bolsas de compras, es el polímero sintético más producido y desechado a nivel mundial y se encontró que es el emisor más prolífico de ambos gases.

El equipo descubrió que la tasa de emisión de los gases de los gránulos vírgenes de LDPE aumentó durante un experimento de 212 días y que los restos de LDPE que se encuentran en el océano también emiten gases de efecto invernadero cuando se exponen a la luz solar. Una vez iniciada por la radiación solar, la emisión de estos gases continuó en la oscuridad.

«Atribuimos la mayor emisión de gases de efecto invernadero con el tiempo desde los gránulos vírgenes a la fotodegradación del plástico, así como la formación de una capa superficial marcada con fracturas, microfisuras y fosas«, explicó en un comunicado la autora principal, Sarah-Jeanne Royer, del Centro de Oceanografía Microbiana de la Universidad de Hawai en Manoa.

Y agregó: «Con el tiempo, estos defectos aumentan el área de superficie disponible para una mayor degradación fotoquímica y, por lo tanto, contribuyen a una aceleración de la tasa de producción de gas«.

También halló que las partículas más pequeñas, denominadas «microplásticos», eventualmente se producen en el medio ambiente y pueden acelerar aún más la producción de gas.

«El plástico representa una fuente de gases traza climáticamente relevantes que se espera que aumente a medida que se produce y acumula más plástico en el ambiente. Esta fuente aún no está presupuestada para evaluar los ciclos globales de metano y etileno, y puede ser significativa«, indicó el profesor David Karl, autor principal del estudio.

Según explican los científicos desde hace 40 años, los gases de efecto invernadero influyen directamente en el cambio climático, afectando el nivel del mar, las temperaturas globales, la salud del ecosistema en la tierra y en el océano, y las tormentas, que aumentan las inundaciones, la sequía y la erosión.

«Teniendo en cuenta la cantidad de plástico que se deposita en nuestras costas y la cantidad de plástico expuesto a las condiciones ambientales, nuestro hallazgo proporciona más evidencia de que tenemos que detener la producción de plástico en la fuente, especialmente el plástico de un solo uso«, concluyó Royer.


Reservorios de agua dulce

Los glaciares de Chile se enfrentan a un problema aún mayor que el cambio climático

Los glaciares de Chile se enfrentan a un problema aún mayor que el cambio climático
Se está amenazando con destruir uno de los reservorios de agua dulce más grandes del mundo
jueves, 15 agosto 2019 - 06:00 AM - Agencias


Aunque los glaciares en América del Sur han estado sufriendo en las últimas décadas los efectos del aumento de la temperatura fruto del cambio climático, ésta podría no ser la única amenaza que se cierne sobre uno de los reservorios de agua dulce más importantes del mundo.

Por el contrario, los extensos depósitos de cobre que existen bajo los hielos del subcontinente podrían acelerar su destrucción, con repercusiones incalculables.

Así parece estar ocurriendo en Chile, donde una combinación de temperaturas altas, un largo período seco que lleva ya nueve años y la actividad minera están debilitando los glaciares en el centro del país.

«En menos de dos décadas algunos de los glaciares habrán desaparecido, mientras que el total de glaciares en Chile se habrá achicado a la mitad para el final del siglo», indicó Gino Cassasa, geólogo empleado por el gobierno chileno, en diálogo con la periodista de Bloomberg, Laura Millan Lombrana.

Parado al pie del Olivares Alfa, el mayor de los glaciares en el centro de Chile, Cassasa destacó que la zona debería estar cubierta de nieve, como es usual en invierno, y sin embargo ésta ha sido escasa este año por las temperaturas altas, por encima de los 0 grados centígrados.

El achicamiento de los hielos está presentando un dilema económico y político para el país, que alberga el 80% de los glaciares en Sudamérica y depende de estos para suplir sus necesidades de agua dulce en tiempos de sequía.

Las autoridades lo saben, y en 2008 se formó una unidad especial, dirigida por Casassa, para inventariar los glaciares con el objetivo de protegerlos. Su primer informe llegó en 2014, y se espera una actualización para fines de este año, de acuerdo al artículo de Millan Lombrana para Bloomberg.

Existe además un proyecto de ley en el parlamento que aspira a establecer una protección legal para los hielos, pero el actual gobierno de Sebastián Piñera se ha proclamado en contra para evitar los posibles daños al sector de la minería de cobre, motor histórico de la economía chilena.

En concreto la ley propone la prohibición de explotación minera no científica de los glaciares y sus alrededores, considerando a cualquier violación como un crimen.

Chile es el mayor productor de cobre, un metal estratégico utilizado en telecomunicaciones y electrónica, y extrae cada año un 30% del total consumido por el mundo, lo que equivale al 10% del PIB chileno y más de la mitad de sus exportaciones. Se trata de una industria valuada en 19.000 millones de dólares.

Pero muchos glaciares se encuentran justo por encima de los depósitos de este mineral, lo que ha generado una discusión sobre el balance necesario entre cuidado medioambiental y desarrollo económico.

Para el ministro de minería chileno, Baldo Prokurica, los dos objetivos no son mutuamente excluyentes.

«La minería puede realizarse sin dañar el medio ambiente y eso es lo que queremos hacer», expresó, citando a Canadá, Noruega y los Estados Unidos como casos exitosos del cuidado de ambos.

Prokurica también señaló que la legislación propuesta en el parlamento es demasiado amplia.

Pero mientras que el gobierno rechaza la ley, este año deberá también organizar la cumbre de cambio climático de las Naciones Unidas COP25.

«Si no apoyan la ley de glaciares, demostrarán que la organización de la COP25 es sólo para la foto», dijo Guido Girardi, senador de la oposición que promueve el proyecto. «Nos enfrentamos a una catástrofe y no proteger a los glaciares ya no es una opción», agregó.

En décadas pasadas, cuando Chile casi no tenía protección medioambiental, las mineras solían destruir glaciares sin preocupación, muchas veces exhibiendo estos procesos como grandes hitos de ingeniería, como ocurrió con la mina Andina explotada en los 70s por la estatal Codelco.

Hoy se sabe, en cambio, que los glaciares son necesarios para evitar la suba de las temperaturas, aumentar la humedad en el aire y mantener el volumen de agua en los ríos del país, alimentados por la Cordilleria de los Andes.

De hecho, los glaciares han permitido que Chile mantenga las condiciones climáticas estables cuando la sequía se instala desde Sudáfrica hasta la India en la misma franja. Aún hoy el 70% de la población del país vive en la zona centro, protegida por los glaciares.

Pero eso podría cambiar.

La mayoría de las minas chilenas están asentadas en el norte, cerca del desierto de Atacama. Pero muchos productores están mirando al sur buscando nuevos depósitos, bloqueados por los hielos.

«Los pedidos de exploración y explotación en áreas con fuerte presencia de glaciares están aumentando«, dijo Francisco Ferrando, experto en glaciares y profesor en la Universidad de Chile, a Bloomberg.

La mayoría de los glaciares están por fuera de parques nacionales, es decir desprotegidos y susceptibles de ser explotados, aunque los permisos se estudian y otorgan caso por caso. Por ejemplo, los glaciares al aire libre suelen estar más cuidados por la autoridades que los que se encuentran bajo tierra y entre la roca.

Estos últimos son, entonces, los más afectados por la minería, que acelera su derretimiento mediante las vibraciones y perforaciones en la zona. También, la extracción de cobre requiere de enormes cantidades de agua, disponible en estos hielos.

De acuerdo a una investigación académica publicada por Alexander Brenning (Universidad de Waterloo) y Guillermo F. Azócar (Universidad Católica de Chile), prácticamente todas las mineras que operan en Chile han tenido impacto sobre los glaciares, incluyendo la británica Anglo American en la mina Los Bronces y la chilena Antofagasta Plc. en Los Pelambres.

De hecho Anglo American y Codelco están actualmente explotando el mayor reservorio mundial de cobre a unos 65 kilómetros de Santiago y justo al lado del glaciar Olivares Alfa, aumentando los peligros de derretimiento y la consiguiente desertificación.

Las mineras rechazan estas preocupaciones y alegan que la reducción de los glaciares se debe mayormente al cambio climático y a la contaminación generada por las industrias en Santiago.

Además, estas empresas aseguran estar tomando medidas para mitigar los efectos en el medio ambiente, y Anglo American dice estar convencida de que «la minería y la preservación pueden coexistir», de acuerdo a un comunicado enviado a Bloomberg.

Pero tanto las mineras como el gobierno de Piñera se oponen fuertemente a la legislación de glaciares, que de aprobarse frenaría la producción en cuatro minas y destruiría 34.500 puestos de trabajo, con una caída en la producción de cobre del 11%.

Sin embargo, el apoyo a la ley crece y Piñera no cuenta con una mayoría propia en el parlamento para bloquear el proyecto.


Clima

La ola de calor llegó al Ártico y acelera el deshielo en Groenlandia

La ola de calor llegó al Ártico y acelera el deshielo en Groenlandia
Los dos primeros días de agosto se registraron 2,7 y 4,7 grados, superando el récord de 2012 de 2,2 grados. Expertos explicaron que esta situación se debe a las oscilaciones climáticas
martes, 6 agosto 2019 - 06:00 AM - Agencias


La ola de calor llegada al Ártico tras su paso por Europa ha provocado en los últimos días temperaturas récord y una aceleración del deshielo en Groenlandia, un fenómeno que los expertos relacionan con las oscilaciones climáticas.

La estación del Instituto Meteorológico Danés (DMI) en Summit, en el centro de la capa de hielo permanente, registró los dos primeros días de este mes 2,7 y 4,7 grados, superando el récord de 2012 de 2,2 grados, aunque las cifras aún deben de ser contrastadas con las de otra estación próxima para ser definitivas.

El casquete glaciar groenlandés perdió el pasado jueves 11.000 millones de toneladas, otra cifra récord, más del doble de la media diaria en la época de deshielo, y el 60% de la superficie de esa capa estaba sometida a un proceso de derretimiento.

Groenlandia, territorio autónomo perteneciente a Dinamarca, ha experimentado desde abril temperaturas superiores a la media, lo que ha provocado que el inicio de la temporada de deshielo, que normalmente se produce a finales de mayo, se haya adelantado un mes, explicó a la agencia EFE John Cappelen, uno de los climatólogos jefe del DMI.

Cappelen se muestra cauto a la hora de explicar las causas del fenómeno y recuerda que Groenlandia ya ha experimentado situaciones similares en años anteriores.

«Unas temperaturas tan altas no son inusuales, ocurre de vez en cuando, se debe a las oscilaciones climáticas«, aclaró el experto, quien añadió que aunque todavía no se sabe cuándo se acabará la temporada de deshielo este año, no parece probable que se vaya a prolongar más de lo habitual.

A pesar de que solo en julio se derritieron 197.000 millones de toneladas de hielo en Groenlandia, Cappelen no cree que se vaya a batir la marca registrada en 2012, cuando mas del 90.% de la superficie de la capa de hielo permanente llegó a verse afectada por el deshielo en el mes de julio.

Según datos del Instituto Polar Danés, el proceso de deshielo se ha ido frenando con respecto al récord del pasado jueves, aunque supera todavía la media habitual: el sábado se derritieron 8500 millones de toneladas y, el domingo, 7600.

Atribuir este fenómeno concreto a los efectos de la crisis climática puede ser apresurado, adviertió Cappelen.

«No se puede determinar con exactitud, aunque podría ser una señal del cambio climático«, afirmó el experto.

Groenlandia tiene una superficie de algo más de 2 millones de kilómetros cuadrados, de los que cerca del 80 % están cubiertos permanentemente por el hielo. /Efe


Por los desastres naturales las personas empiezan a migrar a la ciudad

Realizan conversatorio en relación a las consecuencias de la migración ambiental en Tarija

Realizan conversatorio en relación a las consecuencias de la migración ambiental en Tarija
viernes, 2 agosto 2019 - 11:43 AM - Gabriela Flores


La concejal por el Movimiento Al Socialismo (MAS) Raquel Ruiz ha informado que se está desarrollando un conversatorio en el patio del Cabildo donde se tratará la problemática que ocasiona la migración ambiental como el caso de cambio climático, deforestación, quema, sequías y desbordamiento de ríos para tratar de dar soluciones aplicables en la realidad de Tarija. 

«Lo que queremos hacer es sistematizar para ver cual sería el camino para solucionar la migración ambiental que afecta terriblemente al campo con el sistema de cambio climático. La migración ambiental son todas las problemáticas que tienen en el sector del campo con el cambio climático, deforestación, quema, sequías, desbordamiento de ríos, toda la gente que no tienen que cultivar entonces se viene a la ciudad y creamos delincuencia porque no les damos tampoco un soporte de dignidad a esta gente», ha señalado.

Es por eso que ha explicado que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el año 2050 casi la totalidad de las personas migrarían a las ciudades ocasionando un daño irreparable en la seguridad alimentaria de toda la población.

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«La Organización Mundial de la Salud (OMS) dice que el 2050, de 10 personas 9 van a vivir en la ciudad, entonces qué va a ser de nuestra seguridad alimentaria, de nuestras costumbres se va a perder absolutamente todo, es una realidad estamos viendo el cambio climático y si no nos ponemos consientes de hacer un cambio desde nosotros con compromiso es bien difícil que podamos tener una respuesta», ha señalado.

En este conversatorio están presentes profesionales en el área y además dirigentes campesinos como principales afectados de este fenómeno.

«La Comisión, yo como concejal ambiental ambientalista estoy organizando, el 5 de julio se ha declarado el día mundial del Medio Ambiente y estamos organizando para que esté el doctor Sergio Ruiz, la master Sandra Baldiviezo, el representante del sector campesino Silvio Estrada, va a ser una mezcla entre lo técnico y lo social».


Realizado por un centro australiano

Un informe sobre cambio climático advierte una "alta probabilidad de que la civilización humana llegue a su fin" en 2050

Un informe sobre cambio climático advierte una
El análisis, realizado por un centro especializado australiano y respaldada por un ex jefe del ejército de ese país sugiere llevar a cabo un esfuerzo "similar a la movilización de emergencia de la Segunda Guerra Mundial" para evitar los riesgos de este escenario
jueves, 6 junio 2019 - 06:00 AM - Agencias


Un análisis catastrófico de cómo la civilización humana podría colapsar en las próxima décadas debido al cambio climático ha llamado la atención de las fuerzas armadas australianas. El análisis, publicado por el Breakthrough National Centre for Climate Restoration, un thinktank en la ciudad de Melbourne, describe al calentamiento global como «una amenaza existencial a corto o mediano plazo«.

El informe -escrito por David Spratt, director de investigación de Breakthrough, e Ian Dunlop, ex ejecutivo de Royal Dutch Shell y presidente de la Asociación Australiana del Carbón entre 1987 y 1988- alerta que en nuestra actual trayectoria «los sistemas planetarios y humanos [están] llegando a un ‘punto de no retorno’ para mediados de siglo, en el que la perspectiva de una Tierra en gran medida inhabitable conduce a la desintegración de las naciones y del orden internacional».

Los «resultados extremadamente graves» de las amenazas a la seguridad relacionadas con el clima son mucho más probables de lo que se supone convencionalmente, sostiene el documento, pero casi imposibles de cuantificar porque «no corresponden a la experiencia humana de los últimos mil años».

«Mucha de la información que reciben los legisladores y los políticos son demasiado conservadoras«, explicó Spratt al sitio Vice. «Debido a que los riesgos son ahora existenciales, se requiere un nuevo enfoque de la evaluación de riesgos climáticos y de seguridad utilizando el análisis de escenarios«.

El escenario advierte que si no cambian los modelos de negocio de las industrias que perjudican al medio ambiente, la Tierra probablemente sufrirá al menos 3 grados centígrados de calentamiento global. Esto causaría a su vez la destrucción de ecosistemas claves, incluyendo «los sistemas de arrecifes de coral, la selva amazónica y el Ártico».

Los resultados serían devastadores. Alrededor de 1.000 millones de personas se verían obligadas a reasentarse, y 2.000 millones se enfrentarían a la escasez de suministros de agua. La agricultura colapsaría en los países subtropicales y la producción de alimentos se vería dramáticamente afectada en todo el mundo.

«Incluso con un calentamiento de 2°C, más de mil millones de personas podrían tener que ser reubicadas. La escala de la destrucción está más allá de nuestra capacidad de modelar, con una alta probabilidad de que la civilización humana llegue a su fin«, señala el informe.

La única manera de evitar los riesgos de este escenario sería llevando a cabo un esfuerzo «similar en escala a la movilización de emergencia de la Segunda Guerra Mundial», pero esta vez centrada en construir rápidamente un sistema industrial de cero emisiones para restaurar la atmósfera.

En el prólogo del informe, el almirante retirado Chris Barrie, quien fuera Jefe de las Fuerzas de Defensa Australianas de 1998 a 2002 y ahora trabaja para el Instituto de Cambio Climático de la Universidad Nacional de Australia, recomienda el documento por poner al descubierto «la pura verdad sobre la desesperada situación en la que se encuentran los seres humanos y nuestro planeta, pintando un cuadro perturbador de la posibilidad real de que la vida humana en la Tierra pueda estar en vías de extinción, de la manera más horrible».

Mientras que el escenario analizado por Breakthrough establece algunas de las posibilidades de mayor nivel de riesgo, a menudo no es posible cuantificar de forma significativa sus probabilidades. Como resultado, los autores enfatizan que los enfoques convencionales de riesgo tienden a minimizar los peores escenarios a pesar de su plausibilidad.

«Un escenario de alto riesgo para 2050 encuentra un mundo en el colapso social y el caos absoluto«, dijo Spratt.

«Pero existe una pequeña ventana de oportunidad para una emergencia, la movilización global de recursos, en la que las experiencias logísticas y de planificación de los cuerpos de seguridad nacional podrían jugar un papel valioso», añadió.


Cambio climático

Un iceberg del doble de grande que Nueva York está a punto de desprenderse de la Antártida

Un iceberg del doble de grande que Nueva York está a punto de desprenderse de la Antártida
Puede ser el bloque de hielo más grande en separarse de la plataforma Brunt desde 1915. Crece la inquietud por los efectos del cambio climático
lunes, 18 marzo 2019 - 06:00 AM - Agencias


Dos grietas están convergiendo sobre la plataforma de hielo Brunt, en la costa norte de la Antártida, hecho que podría originar un iceberg cuya superficie total es de más de 1.000 kilómetros, el doble de grande que toda la ciudad de Nueva York, según advirtió la NASA.

La agencia espacial aseguró en un comunicado que el bloque de hielo se desprenderá por una grieta que apareció en octubre de 2016 y que no ha dejado de hacerse más larga y profunda en los últimos tres años, a razón de más de 4 kilómetros por año. .

Aunque los científicos no especificaron el momento en que ocurrirá el desprendimiento, alertaron de que esta ruptura podría afectar al resto de la plataforma continental y, por tanto, a toda la infraestructura científica allí dispuesta. Crece la inquietud entre los expertos por los efectos del cambio climático.

Durante el anuncio, la NASA comparó una fotografía de esa zona, realizada desde el satélite Landsat, fechada en enero de 1986 con otra del 23 de enero de 2019 donde se aprecia una extensa grieta que cruza de oeste a este toda la parte que previsiblemente se desprenderá.

Cuando esta fisura se encuentre con otra que cruza el cabo de sur a norte, el territorio quedará convertido en un enorme iceberg cuya dirección es imprevisible, así como el efecto que causará en el resto de la superficie de esa zona antártica.

La segunda brecha ya existía y se mantuvo estable durante 35 años, indicó la NASA, pero su crecimiento se aceleró repentinamente. Aunque el iceberg que nacerá parece gigantesco, en realidad no lo es para los estándares antárticos, dijo la NASA, aunque afirmó que «aún será significativo».

«Puede que sea el iceberg más grande que se haya roto en la plataforma de hielo Brunt desde que comenzaron las observaciones en 1915«, agregaron desde la agencia espacial en su sitio web.

«Los científicos estudian ahora si la pérdida provocará que la superficie cambie aún más y posiblemente se vuelva inestable o se rompa«, añadieron.

Las crecientes grietas que fracturan la superficie de la Antártida vienen generado preocupaciones por los efectos del cambio climático y la seguridad para los científicos que trabajan en la plataforma, en particular los investigadores de la Estación Halley de la British Antarctic Survey.

Esta base, que es una de las principales para la investigación de la Tierra, la atmósfera y la ciencia espacial, generalmente funciona durante todo el año, pero se ha cerrado dos veces en los últimos años por cambios impredecibles en el hielo antártico.


Medioambiente

El cambio climático debilita a las ostras

El cambio climático debilita a las ostras
viernes, 28 diciembre 2018 - 19:44 PM - Agencias


«¡Ya no hay estaciones! Y para la ostra las cuatro son indispensables«, se queja Mathieu Le Moal, un ostricultor francés abrumado por los efectos del cambio climático sobre estos moluscos.

«Hace 20 años cuando preparábamos los pedidos para las fiestas tiritábamos en el taller. Hoy hay 15 grados«, constata Le Moal, arremangado delante de un tractor cargado de decenas de sacos de moluscos.

«Necesitan el invierno, es el momento en el que descansan, gastan menos energía», explica, mientras se dirige a un hangar de madera donde una decena de empleados seleccionan, pesan y empaquetan las ostras.

En la región de Bretaña (oeste) y en la de Normandía (norte) los ostricultores lamentan la larga sequía del verano.

Sin lluvia para transportar las sales minerales hasta el mar «no hay plancton, alimento básico de las ostras, y no crecen«, dice suspirando Bertrand Racinne, de 59 años, zigzagueando entre charcos, cajas y cestas.

«Resultado de ello tenemos ostras, pero faltan las grandes«, resume este productor.

Según el Comité Nacional de Conquicultura (CNC), las 4.500 empresas ostrícolas francesas comercializaron 100.000 toneladas de ostras en 2017, a unos 5.000 euros la tonelada. La ostra hueca japonesa (casi la totalidad del mercado), consumida después de tres años de crianza, se divide en cinco categorías o «calibres».

«Diez gramos menos por unidad se nota en el volumen de negocios. Los ostricultores tendrán entre un 20% y un 30% de volumen menos este año», afirma el presidente de CNC, Philippe Le Gal. «El calentamiento global comienza a notarse», afirma.

– Migración, acidificación –

La ostra filtra 10 litros de agua por hora y es incapaz de controlar su temperatura interna. «Es extremadamente sensible al entorno», que influye en su desarrollo y reproducción, afirma Fabrice Pernet, un investigador francés.

El aumento de las temperaturas corre el riesgo de «favorecer» las enfermedades de la ostra, alerta.

AFP/Archivos / Damien MeyerUna foto de archivo tomada el 16 de diciembre de 2016 muestra cajas llenas de ostras a la venta, en Cancale, oeste de Francia

Desde 2008, el sector registró una alta tasa de mortalidad entre las larvas y las pequeñas ostras. Algunos años se ha llegado a perder el 75%. Los estudios culpan al virus herpes OsHV-1 (inofensivo para el ser humano), presente desde 1991, pero que se ha vuelto más agresivo sin que se sepa porqué.

Este patógeno es muy mortal «en un agua comprendida entre 16 y 24 grados», o sea entre «cuatro a seis meses por año» en el oeste de Francia, afirma Pernet.

Pueden surgir nuevos patógenos, arrastrados por las especies originarias del sur que emigran al norte.

La acidificación de los océanos, que obliga a las ostras a «gastar más energía» para fabricar su caparazón, contribuye a asimismo a debilitarlas, al igual que la erosión de la biodiversidad, estima el investigador.

– Necesidad de frío –

Las ostras adultas tampoco se salvan. Desde los años 1990 se han visto varias veces golpeadas por otro virus que las mata.

«Hemos observado que los episodios de mortalidad extrema (más del 25% de las ostras) se producen meses después de un invierno suave y lluvioso«, afirma Yoann Thomas, del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo (IRD) y coautor de un estudio publicado en octubre.

AFP/Archivos / Damien MeyerEsta foto de archivo tomada el 16 de diciembre de 2016 muestra una vista general de los lechos de ostras en Cancale, oeste de Francia

Sin el frío, «que permite un descanso biológico«, y con fuertes lluvias, «que modifican la salinidad del agua» y «su contenido en fitoplancton», su actividad se modifica y comienzan el año «debilitadas y vulnerables», explica.

Según las previsiones de los expertos de la ONU sobre el clima, estas condiciones serán cada vez más frecuentes y (el exceso de índice de mortalidad que ahora se registra cada diez años podría darse un año de cada dos de aquí a 2035«, y de forma anual para 2100 si no se limita el calentamiento global, añade el investigador.

Algunos ostricultores culpan de sus males a la contaminación, la concentración de ostras en las instalaciones o la llegada al mercado de ostras modificadas en laboratorios.

«La mortalidad cambia de un año para otro (…) Nadie logra explicarnos porqué», reacciona el ostricultor Alexandre Prod’homme.

«La ostra no va a desaparecer. Se reproduce rápido y ya coloniza el norte de Europa«, asegura Fabrice Pernet. «Pero probablemente migrará» y los ostricultores tendrán que adaptarse./AFP


Política

Trump atribuye protestas de París a las medidas contra el cambio climático

Trump atribuye protestas de París a las medidas contra el cambio climático
sábado, 8 diciembre 2018 - 13:35 PM - Agencias


El presidente de EEUU, Donald Trump, insistió hoy en atribuir las protestas de los «chalecos amarillos» en Francia a la supuesta impopularidad del Acuerdo de París contra el cambio climático, y criticó de nuevo la idea de un «Ejército europeo» planteada por su homólogo francés, Emmanuel Macron.

«El Acuerdo de París no está funcionando demasiado bien para París. Hay protestas y disturbios en toda Francia. La gente no quiere pagar sumas enormes de dinero, en muchos casos a países del tercer mundo (que están dirigidos de forma cuestionable), para quizá proteger el medioambiente», escribió en Twitter.

«(Los manifestantes) Corean ‘¡Queremos a Trump!’ Me encanta Francia», añadió.

El pasado martes, Trump también presumió que las violentas protestas de los «chalecos amarillos» suponían un espaldarazo a su decisión de retirarse del Acuerdo de París, debido a que obligaron al Gobierno francés a suspender durante seis meses la subida de un impuesto al combustible.

Los «chalecos amarillos» comenzaron su reivindicación contra el aumento de los impuestos sobre el carburante y la han ampliado después contra la pérdida de poder adquisitivo.

Como hizo nada más aterrizar en París a mediados de noviembre, Trump volvió a arremeter hoy contra la idea de Macron de crear un Ejército europeo, y subrayó que lo que hace falta es aumentar las contribuciones del viejo continente a las fuerzas de la OTAN.

«La idea de un Ejército europeo no funcionó demasiado bien en la Primera o la Segunda Guerra Mundial. Pero Estados Unidos estuvo ahí para ustedes, y siempre lo estará», tuiteó Trump.

«Todo lo que pedimos es que ustedes paguen su parte justa de la OTAN. Alemania está pagando el 1 % mientras EE.UU. paga el 4,3 % de un PIB mucho mayor, para proteger a Europa. ¡Justicia!«, clamó.

En realidad, Estados Unidos dedica menos del 3,6 % de su Producto Interior Bruto (PIB) a la OTAN, según las cifras de la Alianza Atlántica en 2017. (EFE)