Lanzar la canica (y esconder la mano)


Agua de mote

Lanzar la canica (y esconder la mano)

viernes, 8 junio 2018 - 07:00 AM - Puka Reyes Villa


El título de esta columna tiene un componente literal y otro figurado. Se refiere, en lo inmediato, a los recientes hechos suscitados a raíz de una demanda presupuestaria de la Universidad Pública de El Alto (UPEA) que derivaron en la muerte de un estudiante, ocurrida en momentos los que él y sus compañeros de protesta se replegaban luego de participar en las movilizaciones organizadas para expresar su reclamo. La circunstancia en la que el ahora fallecido joven fue alcanzado por el disparo de la canica que le quitó la vida es ya un acto de la más grave violación al derecho a la vida; no ocurrió en un momento de enfrentamiento –incluso si así hubiera sido, seguiría siendo algo absolutamente condenable, una desproporción en la contención de una manifestación-.

¿Cómo pudo un pedido de tal naturaleza desembocar en un asesinato cometido por el Estado en contra de un ciudadano? Fíjese que la solicitud misma de la UPEA no acaba de convencerme dada su dosis de irracionalidad, pero el deber de un Estado democrático es establecer una negociación en la que, con argumentos, se delimiten las posibilidades de atenderla. Negarla de entrada sólo contribuye a exacerbar los ánimos de la parte demandante.

Pero más atroz aún es la actuación del ministro a cargo de la seguridad del Estado quien, con el cadáver todavía tibio del universitario, se lance a asegurar que fueron sus propios compañeros de estudios quienes le dispararon esos proyectiles de vidrio que en nuestros juegos de infancia llamábamos “canicas”. Ese servidor público amenazó públicamente con seguir proceso a quienes pusieran en duda esa peregrina explicación que, aseguró, tenía una base científica.

Tal base nunca fue expuesta dado que la versión del funcionario terminó cayéndose por su propia insostenibilidad. Ese momento correspondía la inmediata renuncia de dicho sujeto quien, en cambio, insincera disculpa previa, ofreció la cabeza de un pelele a quien le echó toda la responsabilidad del crimen: un policía de baja graduación que, según el titular de la cartera de Gobierno, actuó por cuenta propia –por el gusto de matar, digamos-.

Hasta aquí lo literal. Pero, vaya casualidad, resulta que esta manera de zafarse de las responsabilidades –de no asumirlas- ha sido una constante en lo que va de la administración gubernamental durante los últimos 12 años.

La Calancha, El Porvenir –ambos casos con saldo mortal- o Chaparina, por mencionar tres hechos infaustos, tienen en común que el régimen se desentiende de su responsabilidad en los mismos y, lo peor del asunto, acaba por “superarlos” sin un mínimo de cargo de conciencia. Además de las ya trilladas atribuciones a otros –“la derecha”, “el imperio”, “los neoliberales”- de sus propios crímenes, se han escuchado dislates mayúsculos como el de sugerir que las víctimas se habrían autoinfligido heridas y daños mayores –suicido, se entiende- en escenarios de conflicto. Lo de la ruptura de la cadena de mando ya es un clásico de su manual de operaciones.

¿Qué nos dice todo esto? Pues que el régimen tiene una técnica, un método, para deslindarse de cualquier hecho que lo involucre no sólo en la muerte por represión violenta de conciudadanos (más de medio centenar en situaciones similares de conflicto social) sino en temas de megacorrupción y hasta de escándalos de alcoba.

Tantas veces como lanza la canica, tiene la habilidad de esconder la mano y quedar impune. Y para ello cuenta con una estructura de poder que lo hace posible.

Como ciudadano me siento desprotegido e impotente ante tanta iniquidad. ¿Cómo pudimos llegar a esto?

MÁS DEL AUTOR
LO MÁS VISTO

Romero sobre fallecimiento de Jonathan

Romero: 'Demostraremos quienes han provocado esta muerte’

Romero: 'Demostraremos quienes han provocado esta muerte’
domingo, 27 mayo 2018 - 16:30 PM - Agencias


El ministro de Gobierno Carlos Romero aseguró este domingo que científicamente demostrarán quiénes provocaron la muerte del estudiante de la UPEA Jonathan Quispe y aseguró que la movilización universitaria es parte de una conspiración conjunta entre el opositor Samuel Doria Medina, la alcaldesa Soledad Chapetón y el Encargado de EEUU en El Alto.

“Hace tiempo conspiran juntos”, declaró al canal estatal a tiempo de  asegurar que activarán todos los medios para esclarecer este hecho criminal en base al registro de cámaras de video-vigilancia, retratos hablados, declaraciones testificales, informes de laboratorios y pruebas documentales que emergerán en el transcurso de la investigación.

Romero señaló que Doria Medina, Chapetón y con el Encargado de EEUU en  El Alto hacen política jugando con vidas humanas y no merecen ninguna consideración, porque sobrepasan los límites de conciencia moral, ética y de escrúpulos, utilizando una estrategia aplicada en Venezuela para generar muertos y acusar al gobierno.

“Vamos a esclarecer científicamente este hecho, no especulando como ellos hacen, porque lo científico es exacto y es preciso. Nosotros nos manejamos científicamente, no con hechicería ni ficciones ni especulaciones, y científicamente vamos a demostrar luego, quienes han provocado esta muerte”, aseguró.

El ministro lamentó las “groseras contradicciones de alguna  gente contratada por la derecha” como el caso de la abogada Paola Barriga, quien – según Romero-  en principio dijo que se utilizó armamento, luego que fue un balín, una bala, una canica la que dio muerte a Jonathan y al final habló que se utilizaron metras en las manifestaciones.

Dijo que lo mismo ocurrió con la Secretaria General de la UPEA que habló de una bala perforante, bala en el pecho y luego dijo que fue un perdigón. Remarcó que en la autopsia de ley participaron delegados de la UPEA, donde pudieron  observar que una canica fue extraída del cuerpo del estudiante fallecido.

Romero observó el comunicado de Unidad Nacional donde responsabilizan al presidente Evo Morales y al Ministro de Gobierno por la muerte del estudiante  universitario el pasado jueves en El Alto, cuando protagonizaba junto a otros manifestantes, un bloqueo hacia el aeropuerto exigiendo al gobierno mayor presupuesto.

“Tendrán que tragarse  sus palabras, no lo digo en sentido de amenaza”, manifestó Romero, al asegurar que esclarecerán el fallecimiento con métodos científicos aunque no estimó alguna fecha para la explicación prometida. (ERBOL)


"Por ello se establece que no es un proyectil típico"

Fiscal dice que mecánico de Colomi murió por impacto de una canica disparada por arma casera

Fiscal dice que mecánico de Colomi murió por impacto de una canica disparada por arma casera
jueves, 20 julio 2017 - 12:50 PM - Agencias


El fiscal departamental de Cochabamba, Oscar Vera, informó el jueves que una canica disparada presuntamente por un arma casera causó la muerte del joven mecánico Samuel Vallejos Vargas, en Colomi, y reveló que la data de la muerte establece 15 horas antes del hallazgo del cuerpo, que fue encontrado a las 22h00 del martes.

«Se trataría de una cachina, una canica, y por ello se establece que no es un proyectil típico», preciso en conferencia de prensa.

El cuerpo del joven mecánico fue hallado cerca de las 22h00 del martes, con una herida en el lado izquierdo del pecho, en el ingreso a la localidad de Candelaria, horas después de que la policía intentara despejar la ruta bloqueada por cocaleros de ese municipio.

Vera explicó que ese proyectil «atípico» causó un shock hipovolémico, tomando en cuenta que el impactó fue en el lado izquierdo del pecho, lo que provocó una «laceración pulmonar traqueal, traumatismo torácico penetrante«.

Los cocaleros de la zona demandan que se los incluya en la reglamentación de la Ley General de la Hoja de Coca, para producir 700 hectáreas de ese arbusto. (Abi)