La Tercera Orden Franciscana y su aporte educativo a la ciudad de Tarija


Iglesia y educación

La Tercera Orden Franciscana y su aporte educativo a la ciudad de Tarija

La Tercera Orden Franciscana y su aporte educativo a la ciudad de Tarija
sábado, 30 junio 2018 - 19:26 PM - La Voz de Tarija


La Capilla Tercera Orden Franciscana fue creada en 1949 y comprende como parte de su complejo al colegio del mismo nombre, está ubicada en el barrio Las Panosas y estaba contemplada para la zona periférica, esta obra educativa fue concluía por el expresidente de Bolivia Víctor Paz Estenssoro, en el año de 1953, ya que existía una gran necesidad educativa en esa época y la unidad educativa el Antoniano no cumplía con todo el pueblo.

La situación de Tarija ciudad, con la responsabilidad del Colegio Antoniano, hizo que todo se canalizara hacia su sustento académico. Así es que las obras conventuales tuvieron que concretarse en la consolidación de su funcionamiento, si bien en régimen mixto. Por tanto, poco se pudo remediar en lo relacionado a las incongruencias arquitectónicas. En 1954, cayó una de las torres debido a las aguas subterráneas; y más se desplomó, a los pocos años y por el mismo problema, la secuencia de los cuartos, apoyados a los muros de la Iglesia.

Sin contar las capillas privadas que existen en diversos hogares de Tarija, se pueden contar aproximadamente 23 edificaciones religiosas católicas, entre una docena de capillas, nueve parroquias, una basílica y la catedral.
La disposición de las mismas muestra un desplazamiento histórico y estilístico desde el casco viejo de la ciudad hacia la periferia. Por ejemplo, recién en la República las construcciones empiezan a alejarse del centro a través de las primeras capillas, como la del Colegio Santa Ana, fundado en 1903. Casi de la misma época es la capilla de la Casa Dorada, estrenada en 1905 como oratorio privado de la familia Navajas.

Por pedido de la ciudad de Tarija, que se comprometía a la construcción del convento y sustento de los franciscanos, y la aprobación de la Audiencia de La Plata, la semana después de Pentecostés, el 18 de Mayo de 1606, se pusieron los cimientos de una pequeña realidad conventual dentro el espacio de dos cuadras. Sin embargo, su continuación fue interrumpida por problemas de terrenos. La Intervención de la Audiencia permitió seguir con los trabajos, el año siguiente. Se construyeron las oficinas, que daban a la actual calle La Madrid (donde está el salón parroquial se decidió un ambiente, definido “capilla interinaria”) y las celdas de los hermanos, cercanas al límite establecido por la futura construcción del templo. Ésta se empezó en el año de 1625 y terminó en 1647. Su forma arquitectónica correspondía al presbiterio actual, a cruz latina, que se prolongaba hasta la mitad de la nave central. El convento debía subsistir como “recolecta” (convento de estricta observancia), y tal proyecto no fue posible por la falta de religiosos.

La pobre demora y la austeridad de vida le trajeron inmediatamente mucha simpatía de los poblados, establecidos en los alrededores de Tarija. El concepto de pobreza franciscana, que prohibía “ser poseedores de cosas”, ligaron el convento a la situación agrícola del entorno. Se dieron, además, situaciones, donde la religiosidad popular indicaba estar presente el digitus Dei (el dedo de Dios). El primer Guardián era fraile de renombre por sus intervenciones milagrosas a favor de los enfermos y de las situaciones meteorológicas. En 1616, en Torres (Salinas) se descubría una Cruz, custodiada por un Apóstol, que también resultó generosa hacia las peticiones de una sociedad, sumisa a las incertidumbres de haber asumido nuevos rumbos de convivencia humana en el contexto de la acción colonial.

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