Hugo Ruiz, el hombre que hizo despertar la pasión por el deporte de motor en Tarija


Personajes destacados

Hugo Ruiz, el hombre que hizo despertar la pasión por el deporte de motor en Tarija

Hugo Ruiz, el hombre que hizo despertar la pasión por el deporte de motor en Tarija
domingo, 19 marzo 2017 - 09:31 AM - La Voz de Tarija


La vida de Hugo Ruiz, tarijeño de 55 años y agrónomo de profesión, ha girado alrededor del deporte, principalmente del automovilismo y el motocilismo, «de los fierros«, como denomina el de forma resumida a estas disciplinas, aunque también ha realizado taekwondo.

Ya desde bien pequeño, montaba y diseñaba autos y camiones con latas de sardinas y carretas de hilos que usaba su madre para coser, soñando que algún día esos autos de juguetes se convertirían en autos reales que el manejaría.

A hurtadillas, se escapaba en bicicleta hasta la Cuesta de Sama para ver las pocas carreras de autos que llegaban a Tarija e incluso se colaba con los mecánicos para tocar y ver de cerca los autos.

“Eso se hace para mí como un objetivo en mi vida para un día estar sentado dentro de un auto de carreras o una moto de competición”, cuenta a La Voz de Tarija desde su taller ubicado en San Gerónimo, que él lo llama “el rincón del loco”.

Posteriormente a los 13 años, un amigo le prestó una moto y empezó a hacer sus primeras armas en los saltos y en los manejos, siempre a escondidas de sus padres ya que no les gustaba que corriera ya que lo consideraban peligroso.

“En aquel entonces los padres pensaban que la moto era un cajón o un revolver ‘amartillao’ que a cualquier rato te matabas. Hoy es al revés, yo le compro motos a mi hijo, a mi nieto”, señala.

Con la moto prestada empezó a correr en carreras, siempre con pseudónimos para que su familia no se enterará hasta que pudo comprarse con sus recursos su propia motocicleta.

“Comencé en Santa Cruz a los 22 años cuando fui a vivir allá. Luego vuelvo a Tarija, donde comienzo a correr los campeonatos locales y salgo varias veces campeón departamental”, recuerda.

Sin embargo, más allá de los premios y de las carreras, Hugo tenía el objetivo de convertir al automovilismo y el motociclismo en un deporte masivo en Tarija, ya que por aquel entonces no había muchos aficionados en el departamento.

«En aquel entonces los padres pensaban que la moto era un cajón o un revolver ‘amartillao’ que a cualquier rato te matabas«

“En cada categoría éramos 6 pilotos, comienzo a tratar de fusionar las motos con los autos y por una invitación de muchos pilotos llego a la Asociación de Automovilismo en el año 96, como presidente. No había nada en Tarija. No había autódromo y hacíamos la carrera Tarija Entre Ríos y corrían autos y motos”.

En ese entonces, tuvo la idea de crear un autodrómo en Tarija y gracias al apoyo de las autoridades de entonces consiguió inaugurar el autódromo en el año 98 cerca de El Valle de La Concepción.

“Comenzamos ahí los pilotos tenían una alternativa. Siempre he pensado globalizar el deporte de los fierroa pues para mí todo tenía que estar junto, y en el autódromo también corrían las motos entre medio de las mangas. De ahí comenzaron a salir bastante corredores de Tarija”, explica.

Una vez conseguido el autódromo, Hugo se marcó el objetivo de construir un karting en Tarija. Reunió a un grupo de 12 corredores y cada fin de semana se iban con llanas hasta la base área a montar el circuito. La apuesta salió bien y Tarija salió campeón nacional por lo que finalmente lograron crear un kartódromo.

Con el autodrómo y el kartódromo realizado, Hugo finalizó su etapa en la Asociación de Automovilismo y fue nombrado presidente nacional del Karting, cargo al que renunció ya que su objetivo era expandir los deportes de motor en el departamento.

No obstante, la pasión por los fierros de Hugo hizo que su labor no quedara ahí y que comenzará a trabajar en el siguiente paso: masificar el automovilismo y el motociclismo a través de caravanas.

“Comencé con un par de amigos a dar vueltas por el departamento y se fueron uniendo y al final íbamos 8 o 9 que salíamos todos las semanas. Cuando éramos 15 decidimos hacer una travesía grande, primero de fin de semana, luego de 4 o 5 días de Bermejo a Yacuiba. Al final se unieron tantos que teníamos caravanas de 50 personas”.

Esos grupos estaban compuestos por corredores de todas las edades, desde los 11 años hasta los 88 años. A partir de esas caravanas, empezaron a crearse clubes paralelos que hacían sus travesías y propias caravanas.

“Hoy por hoy hay muchísima gente que practica. Hoy por hoy están los caravaneros de las motos chinas, esas motos que cuestan 1000 dólares pero los ves los fines de semana y van 50 motos. Esa misma gente se ha ido abriendo y ha ido formando otros grupos”, destaca.

A modo de ejemplo, destaca que para la competición del Dakar de este año fueron en caravana 70 personas, procedentes también de otros departamentos como Santa Cruz o Cochabamba.

“Un poco más allá estamos pensando unir las caravanas a nivel internacional vienen gente de Argentina y viene gente del Paraguay y ahora estamos invitados a ir en caravana hasta Asunción”.

En las últimas caravanas, han sumado además a las bicicletas que también participan de sus travesías ya que había personas que les apetecía realizar esas travesías pero que su pasión era las bicicletas y no el motor.

Hugo vive para y por el motor. Y aunque ha sufrido infartos y paros cardíacos, no ha dejado de hacer lo que le gusta.

“Me estoy recuperando, hace una semana que me pusieron cuatro estenes, pero ya estoy recuperado y el 5 de abril me voy a Moto GP que estamos yendo 40 personas. Voy a seguir en esto, he tenido dos anuncios fuertes, he jugado un primer tiempo muy difícil y un segundo tiempo con unos estenes en el corazón y creo que estoy jugando el complementario. No tengo el cronómetro ni tengo el pito lo tiene Dios,  él sabrá cuando tiene que bajar la bandera. Mientras yo viva voy a seguir haciendo lo que más me apasiona y que son los fierros”.

LO MÁS VISTO