Alemania se propone abandonar el carbón a más tardar en 2038


Economía

Alemania se propone abandonar el carbón a más tardar en 2038

Alemania se propone abandonar el carbón a más tardar en 2038
sábado, 26 enero 2019 - 15:20 PM - Agencias


Alemania se propone dejar de producir electricidad a partir del carbón a más tardar en 2038 para cumplir con sus compromisos de reducción de emisiones contaminantes, una medida que costará decenas de miles de millones de euros.

Una comisión compuesta por expertos, representantes de empresarios y trabajadores del sector y de oenegés de defensa del medio ambiente alcanzó un acuerdo sobre el carbón después de meses de negociaciones arduas.

El gobierno alemán tiene la última palabra, pero todo parece indicar que seguirá las recomendaciones de la comisión creada por él mismo.

Algunas oenegés medioambientales consideran que tendría que hacerse antes de 2038 para alcanzar los objetivos de reducción de CO2.

La retirada del carbón se hará de forma progresiva y la última central cerrará como muy tarde en 2038, pero la comisión no descarta adelantar la fecha a 2035 si las condiciones lo permiten.

– Hasta 80.000 millones –

La transición tendrá un coste: hasta 80.000 millones de euros (91.200 millones de dólares) si las autoridades siguen las recomendaciones.

Las regiones afectadas del oeste y del este del país recibirán 40.000 millones de euros en ayudas estructurales a lo largo de los próximos 20 años.

La decisión tendrá un impacto social elevado: decenas de miles de empleos están directa o indirectamente vinculados a la producción de lignito y de carbón en el país.

Además se insta al Estado a desembolsar al menos 2.000 millones de euros por año para impedir que los precios de la electricidad se disparen.

«Es la señal de un nuevo comienzo: por fin nos tomamos en serio nuestro abandono de la energía a partir del carbón», se felicitó el representante de la asociación ecologista BUND, Hubert Weiger.

El acuerdo constituye «una buena base», indicó a la AFP Katherina Reiche, representante de una agrupación de empresas.

Alemania quiere abandonar el carbón para poder respetar sus compromisos climáticos de reducción de emisiones contaminantes.

El país se comprometió a reducir un 40% las emisiones de gases de efecto invernadero de aquí a 2020 con respecto a 1990 pero el objetivo se aplazó a 2030.

Según un sondeo publicado el viernes, el 59% de la población es favorable al abandono del carbón como fuente energética. (AFP)

LO MÁS VISTO

Medioambiental

Alemania se despide de su última mina de carbón

Alemania se despide de su última mina de carbón
viernes, 21 diciembre 2018 - 12:56 PM - Agencias


Los «caras negras» de la mina de Prosper-Haniel, en la cuenca del Ruhr, se sumergirán este viernes por última vez bajo tierra y cerrarán un capítulo de la historia de la industria alemana.

Tras semanas de documentales y programas especiales, todo el país seguirá por televisión la tarde del viernes el solemne adiós a la última mina de carbón de Alemania, en presencia del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y del jefe de Estado alemán, Frank-Walter Steinmeier.

Vestidos con sus cascos y uniformes blancos, los mineros lanzarán un último «¡Glückauf Kumpel!» (‘¡Buena suerte, camarada!’), su frase ritual antes de perforar una veta y ante el omnipresente peligro.

Después extraerán un último bloque de carbón, el «oro negro» alemán, que cayó en el olvido ante la hulla extranjera de bajo coste, mientras la coral carbonera de la cuenca del Ruhr entonará el «Steigerlied», el himno tradicional de los mineros.

AFP/Archivos / SASCHA SCHUERMANNUna manifestación contra el carbón, el 6 de octubre de 2018 en Buir (Alemania)

Las galerías cavadas durante 150 años, es decir, durante seis generaciones de mineros, primero con picos y luego con perforadoras, se sellarán y se irán ahogando progresivamente en las aguas de los arroyos.

Los 1.500 asalariados de la fosa de Prosper-Haniel, situada en la ciudad de Bottrop, llevan once años preparándose para este cierre, en una zona que llegó a tener 600.000 mineros en la posguerra.

– Cohesión obrera –

Las iglesias y catedrales de la región celebran desde el jueves misas dedicadas a la causa, mientras los clubes de fútbol de la zona, encabezados por el Dortmund y el Schalke, rindieron homenaje a sus raíces mineras antes de los partidos.

Los altos hornos erigidos en las colinas renanas desde el siglo XIX y las fosas de sus entrañas, de hasta 1.500 metros de profundidad, eran mucho más que un elemento de trabajo.

Bajo tierra había una sociedad obrera y masculina, con su jerga, su solidaridad, sus intercambios francos y ásperos y su pasión por el fútbol, que se extendía a la iglesia y en la barra del ‘Kneipe’ (bar obrero).

«Es esta cohesión la que hace la fuerza en nuestra región«, dice emocionado Reinhold Adam, de 72 años y jubilado desde hace 25, que vino para un último descenso.

Pero detrás de esta solidaridad había una agotadora y arriesgada labor, la amenaza de una explosión de grisú o del polvo que corroe los pulmones poco a poco.

El diario Bild publicaba el jueves el retrato de «la última víctima de las minas», Markus Zedler, un obrero de 29 años que falleció el lunes durante las obras de desmontaje de la fosa de antracita renana de Ibbenbüren.

«La mina era su vida. También lo mató», decía el periódico.

– Lignito –

La cuenca del Rhur ya se ha visto afectada por el declive de su otra industria emblemática, la siderurgia, y la reconversión de la minería no será fácil.

Desde que Berlín programó en 2007 el cierre de sus minas de carbón, las autoridades renanas intentan convertir la cuenca minera en un polo de competitividad, con universidades, centros de investigación y empresas emergentes.

Para Alemania, que había mantenido las ayudas financieras a las minas para evitar que el golpe fuera demasiado duro, el cierre de los yacimientos no supone el abandono del carbón.

Casi 40% del mix energético alemán sigue apoyándose en este mineral en sus dos formas: la hulla importada y, aún más, su primo contaminante y barato, el lignito.

AFP/Archivos / Patrik STOLLARZTres trabajadores de la mina de Prosper-Haniel, el 4 de enero de 2013 en Bottrop (Alemania)

El país cuenta con varias minas inmensas de lignito a cielo abierto, de las que una, en el bosque de Hambach, está ocupada por activistas ecologistas. Y las centrales eléctricas de carbón procedente de Australia o China funcionan a todo gas, también en la cuenca del Ruhr.

La primera economía europea se lanzó a una compleja transición energética y necesita el carbón para acompañar la salida de la energía nuclear, mientras el ascenso de las renovables sigue planteando problemas de transporte y almacenamiento.

El gobierno alemán, presionado por sus compromisos climáticos, anunciará a principios de febrero las grandes líneas de su plan de abandono progresivo del carbón, previsto de momento para 2050./AFP


Medioambiente

Hallan más de cien hipopótamos muertos en Namibia

Hallan más de cien hipopótamos muertos en Namibia
lunes, 9 octubre 2017 - 23:52 PM - Agencias


Un centenar de hipopótamos fueron hallados muertos en un río de un parque nacional de Namibia, probablemente fallecidos a causa de la enfermedad del carbón, anunció el lunes el ministerio de Medio Ambiente.

En unas fotos publicadas en prensa local, se ven los cadáveres de los hipopótamos yaciendo de espaldas o con la cabeza sobresaliendo del agua, en el parque de Bwabwata, en el noreste del país.

«Más de cien hipopótamos murieron la semana pasada. No conocemos la causa de la muerte pero sospechamos que se trata de la enfermedad del carbón«, declaró a la AFP el ministro namibio de Medio Ambiente, Pohama Shifeta.

La enfermedad del carbón es una afección bacteriana en general asociada a climas áridos.

El balance podría agravarse, dijo el ministro, apuntando la hipótesis de que algunos hipopótamos ya habrían sido devorados por cocodrilos.

«Nuestros servicios veterinarios están en el lugar para tratar de determinar la causa de los decesos. Una vez que tengamos los resultados, podremos tomar las medidas» adecuadas, agregó el ministro.

Namibia, país de África austral muy frecuentado por los turistas por su fauna y sus dunas, tiene unos 1.300 hipopótamos.

La enfermedad del carbón es una infección aguda que afecta tanto a animales como a seres humanos. La bacteria Bacillus anthracis también está considerada como un arma bacteriológica. La enfermedad suele transmitirse a los humanos por animales infectados o por productos animales contaminados.

Recientemente, la población de chimpancés de un bosque tropical de un parque nacional de Costa de Marfil se vio diezmada a causa de esta enfermedad./AFP