Running: la hora más productiva para correr, según los expertos


¿Mañana, tarde o noche?

Running: la hora más productiva para correr, según los expertos

Running: la hora más productiva para correr, según los expertos
jueves, 13 julio 2017 - 06:35 AM - Agencias


Una de las principales dudas que pueden surgir al momento de comenzar a incursionar en el mundo del running es saber la hora más adecuada para desarrollar la práctica. Están quienes necesitan empezar el día bien activo, y también están quienes prefieren la tarde/noche para descargar la tensión de la jornada. Algunos lo hacen en los pocos momentos libres. Y otros, con mayor disponibilidad, pueden elegir.

De cualquier modo, los horarios están condicionados no solo a las obligaciones o la voluntad individual, sino que también están sujetos a factores como el clima o incluso a la seguridad de la zona. Es por ello que la respuesta no es universal. Dependerá de cada caso particular. Aún así, cada una de las opciones no brindan las mismas ventajas. Los expertos debaten según sus conocimientos y vivencias acerca de cuál es más conveniente. ¿Mañana, tarde o noche?

«En mi caso particular me gusta entrenar a la mañana porque me siento con más energías, puesto que en horarios de noche con el cansancio de todo el día se me hace más difícil», comentó a Infobae el atleta Ezequiel Kelis, entrenador del Elite Running de La Plata, que detalla, para los adeptos a los hábitos matutinos que compartan misma la rutina, la importancia de desayunar previamente antes de realizar actividad física.

La doctora Magali Almada, especialista en Medicina del Deporte del Hospital Universitario Austral, compartió la misma respuesta al ser consultada por Infobae: «¿Por qué? Es simple: liberás endorfinas y eso te hace sentir bien durante todo el día. Además de que acelerás el metabolismo basal y esto permanece por un tiempo prolongado facilitando el descenso de peso«, opinó.

El interrogante también atañe al mundo de la ciencia. Y las respuestas son similares: el ejercicio matutino resulta ser el plan ideal para comenzar y afrontar el día de la mejor manera. Una investigación de Scott Collier, especialista de la Universidad Estatal de Appalachian  (Estados Unidos), aseguró que el ejercicio matutino reduce la presión sanguínea, prolonga el tiempo de sueño y también mejora la calidad del mismo.

Este período del día  otorga, además, un aporte en relación con la disminución de peso. Un estudio de la Universidad de Northwestern en Estados Unidos publicado en la revista Plos One reveló que la luz solar tiene una clara influencia en el sueño y el ritmo cicardiano, que está vinculado con el «reloj» interno del cuerpo humano y asociado con el concepto de índice de masa corporal, ya que regula el metabolismo, el deseo de comer y la energía del cuerpo.

Sin embargo, hay posturas opuestas. El doctor Michael Vitiello, profesor de psiquiatría y ciencias conductuales de la Universidad de Washington, explica que el período más adecuado oscila entre las 14 y las 16, ya que se combinan tres motivos: el físico ya estuvo tiempo suficiente en movimiento, las primeras comidas (desayuno y almuerzo) no están tan próximas y la temperatura corporal es óptima.

Existen estudios que contraponen el tema y recomiendan entrenar más cerca de la noche. La razón es que el cuerpo humano alcanza su máximo rendimiento en el comienzo de la noche. Con los músculos calientes y flexibles, la temperatura corporal está en su nivel más alto entre las 16 y 19 horas. Es cuando el organismo está «más despierto», lo que favorece el incremento de la performance. Las rutinas nocturnas suelen asociarse además como una terapia natural indicada para liberarse del estrés acumulado durante el día.

Cada horario también tienen sus reparos. Para el caso de la mañana hay que lidiar con la rigidez muscular y la temperatura corporal baja (por lo que el calentamiento se torna muy importante), el agobiante clima en verano imposibilita la tarea por la tarde, mientras que la noche puede incidir directamente en el descanso, dificultando conciliar el sueño.

Las ventajas están más del lado de la mañana, pero en definitiva los runners concuerdan con que no hay un lineamiento que se pueda generalizar: «Cada uno se organiza en base a sus responsabilidades o su comodidad, o encuentra un mejor rendimiento. A varios les cuesta salir de la cama temprano y más con el frío del invierno», dijo Kelis.

Guillermo Balmas, entrenador y triatleta, explica a Infobae: «La mejor hora para correr es ‘la que podés’. Realmente hay que ser muy profesional o muy adinerado para disponer de esa decisión de cuando salir. Obviamente que si en invierno podés hacer tu trabajo fundamental entre las 11 y las 13 horas, agarrás todo el mejor clima. Y en verano de 7 a 9 de la mañana«.

Para el profesor de Educación Física Marcelo Perotti influye en cada persona su biorritmo, es decir las alteraciones biológicas cíclicas (respiración, frecuencia cardíaca, sueño, vigilia). «Mi horario ideal sería entre las 10 y las 13, que es donde me siento mejor», acota.

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Seleccionar la zapatilla ideal

Cómo elegir las zapatillas de running adecuadas

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martes, 2 mayo 2017 - 06:19 AM - Agencias


En general, la indumentaria es importante en cada uno de los deportes, pero en el caso del running, las zapatillas son la prenda que requiere una especial atención y demanda una inversión considerable, tanto por costo como por tiempo y esfuerzo para seleccionarla. Tener el calzado adecuado, o las plantillas necesarias para el tipo de pie de cada corredor, puede impactar directamente en el rendimiento y en la salud.

Los factores a considerar son varios. La amortiguación, el modo de pisada, o el control del pie plano para saber si se debe usar una plantilla ortopédica, son algunos de ellos. Y por supuesto, la elección variará según el fin. Hay modelos de entrenamiento y de competencia, y entre estos últimos, aquellos ideales para cada superficie, sea plana o un terreno frondoso. El triatleta Guillermo Balmas diferenció las opciones para Infobae e indicó los detalles en los que se debe enfocar para elegir la más apropiada.

Calzado para entrenar

Para practicar, lo principal es la comodidad. Conteniendo un grip alto y con costuras que no sean fuertes, se logra una mayor confortabilidad, de modo que proteja de raspones y evite la aparición de ampollas en los dedos o en el arco del pie. Este tipo es muy conveniente para entrenar, e incluso para una carrera corta para atletas de mayor peso, porque «para estas personas o con una pisada más fuerte, favorecerá el rebote», explicó Balmas.

Es fundamental que la parte interior tenga un espacio acorde para permitir poner alguna plantilla ortopédica, en caso de que se requiera. El ejemplar demostrado es para una pisada neutra: «Las que son con control de pronación o supinación tienen un refuerzo agregado en la zona lateral». Aproximadamente tienen entre 700 y 800 kilómetros de vida útil.

Calzado para calle

Para las superficie plana se debe optar por un modelo más racer, con un grip similar a la anterior, pero de menor medida. «La capellada es más confortable, porque casi no tiene costura ni formas, de modo que sería como tipo un guante que protege al pie y hace que la zapatilla sea más liviana». Usualmente, para estas zapatillas de competencia y para pisada neutra, no se usa la plantilla ortopédica. Además, los cordones deben ser fáciles de atar para brindar mayor seguridad en la carrera, y para favorecer la transición en caso de una competencia de triatlón.

Calzado de trail

Las anteriores eran de asfalto, perfectas para un terreno mejorado. En este último caso, es para trail. Como la superficie presentará diferentes complicaciones, la seguridad es esencial. «Se asimila bastante a las anteriores, pero tiene una capellada más rígida, con una tela entretejida para que no se desgarre, de manera que contenga de posibles raspones, de piedras, de golpes. Además, tiene reforzados lugares donde puede irse el tobillo por alguna torcedura del terreno del ripio, de algún pozo, de alguna zona pantanosa», señaló el atleta.

El grip es alto -intermedio entre las zapatillas de calle y de entrenamiento-, una característica conveniente para las personas que se inician en el deporte. En la suela posee unos «taquitos» que hacen a la adherencia en las zonas de tierra suelta, de piedras, pajonales, tramos de agua con barro. Para que no se enganchen con el pasto, cable o alguna rama, los cordones pueden atarse y «esconderse» debajo de la lengua de la zapatilla. Y en la zona del talón se ofrece un refuerzo para asegurar la posición y no se tuerza.

Otros tips a tener en cuenta señalados por los especialistas: las zapatillas deben ser de correr y no de otros deportes, como tenis o básquet; no deben ser del mismo número que los zapatos de calle, ya que al correr, los pies suelen hincharse un poco; no estrenar el calzado el día de una carrera; y no dejar que se vuelvan demasiado viejas, porque reducen la contención al momento del impacto, pudiendo desequilibrar el pie. (Con información Infobae)


Estudio del University College de Londres

La mejor forma de entrenar, según la ciencia

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viernes, 27 enero 2017 - 22:28 PM - Victor Burguete


AGENCIAS

Entre rutinas, responsabilidades y obligaciones es poco el tiempo que se obtiene para practicar ejercicio. En esa pausa que permite entrenarse, sacar el máximo rendimiento de la actividad es el principal objetivo, aunque a veces puede generar un efecto negativo, en donde el sobreentrenamiento o la superación de los límites de exigencia contribuyen negativamente.

El University College de Londres aseguró que son 66 los días necesarios para generar o cambiar un hábito y así conseguir una meta planeada. Pero, ¿qué es mejor? ¿Entrenar la fuerza o la resistencia? Elegir entre ambas también culmina en una decisión equivocada.

El informe de la entidad británica aseguró que las personas que logran entrenar de forma continua lo hacen -en promedio- dos veces por semana y no más de cuarenta minutos en cada ocasión. El problema de centrarse un día en la masa muscular y otro en los ejercicios aeróbicos es que el estímulo al que se somete al cuerpo es insignificante, aun cuando se termina extenuado.

Entonces, ¿cuál es la dinámica ideal? La respuesta es muy sencilla: combinar las dos modalidades en una misma sesión o en diferentes momentos pero dentro del mismo día. Los profesionales lo llaman «entrenamiento concurrente«. Siguiendo este camino existe un período clave: el comienzo del año, en donde mucha gente apuesta a la rutina física.

El Colegio Estadounidense de Medicina Deportiva (ACSM, por sus siglas en inglés) recomienda cada semana al menos 150 minutos de ejercicio de intensidad moderada repartidos en cinco días –una media hora diaria– o tres sesiones de entre veinte minutos y una hora de actividad intensa.

Sucede que la mayoría de las personas se mueven por picos de intensidad. Entonces muchos entrenadores proponen dividir los objetivos en bloques de 66 días. Eso atraerá resultados e implicará que una nueva meta cause motivación para seguir entrenando.

Lo ideal a veces no es lo que se puede hacer, porque las actividades diarias no lo permiten. Pero es fundamental ser prácticos y aprovechar cada momento de entrenamiento para ejercitarse al máximo, fusionando la actividad física con un buen descanso y una buena alimentación. (INFOBAE)